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lunes, enero 12, 2015

Viuda de Verano

Tal como lo venía sospechando hace rato, enviudé.

Enviudé más rápido de lo que pensaba, quizás sin asistir a todos los funerales que habría deseado. Hubo muertos que por elección propia no quisieron acceder a su último sacramento, y eso no me deja tranquila.

A todos mis queridos les digo no me lloren, yo por ellos tampoco lo haré. Sólo los guardaré un poco en el recuerdo, pues les recuerdo a veces, en todas las partes de este querido único que reúne tanto de los otros como es necesario.

Una, dos, diez, siete veces. 
Amada. 
Bien y mal amada. 
Deseada. 
Desdeñada y mal enseñada. 
Furtiva, omnipotente, arisca, esquiva o profundamente entregada; 
frente a los amores eternos de cinco, tres, una o doce horas. 

Tengo flashbacks porque mi muerte ya se acerca, y se me pasa toda la mala vida del mal amor por la cabeza.

Así es la muerte, porque se abre a la nueva vida.

viernes, agosto 10, 2012

Abajo el Amor

Hola guachito, ¿cómo te va?

Supongo que bien, ¡si todo está bien...! si hace años que nos decimos mutuamente lo bien que estamos, sin rendirnos nunca, sin enfrentarnos a los deseos o a cualquier instinto. ¿Qué podría estar mal? Nada, salvo nuestras febriles angustias por otros, por esos otros a los que les dimos todo y nos devolvieron poco y nada; salvo por las cruces y heridas que llevamos sobre la piel, las mismas que hoy nos reúnen, las que nos hacen converger.

Pajarito, de Dios usted no tiene nada, porque desde la negación pensamos en él; sin embargo, todo aquello que constituye su cuerpo está bendito, sobre todo las manos que Huidobro sólo atribuye a un ciego, o los ojos que sólo pueden pertenecerle a un mudo. Nada tiene usted de sacro ni de nazareno, su maldad es impresentable, burda, soez, sin límite... y es con ella que logra hacer el bien en niveles celestiales, milagrosos. Hermosa paradoja.

La próxima paradoja soy yo, que me meto en cosas a sabiendas de otras y me pongo a hacer justo lo que sé que no tengo que hacer.
Por cualquier eventualidad, hoy dejaré escrito que tengo miedo.

martes, agosto 07, 2012

Phoenix

Prometí que me levantaría, y acá estoy.

Un revés en la vida lo tiene cualquiera y yo lo sé muy bien. He sido suelo, sangre, aire, piel, voladero de luces, servilleta, guitarra tañida, masa de sopaipillas, objeto de deseo, profesional del servicio, mucama de turno, acordeón descordinado, ladrona por alunizaje, usurpadora. He tenido tantos roles y no todos por decisión propia, pero al menos puedo decir que con el currículum ya bien nutrido, me puedo aventurar en un trabajo que requiere de muchas artes dominadas para salir airosa de él.

Es menester que mi despertar de alas y cenizas hechas llama se prolonguen por medio de una perversa hoguera. Necesito llegar y volar y hundirme y quemarme lo más adentro posible saliendo ilesa. Difícil. ¿Será la única fórmula poner mi sombra a arder y no entregar el cuerpo a la quema?

Dejemos el final entreabierto.

domingo, diciembre 11, 2011

The Earth


He aquí la muerte que se acerca a la tierra como a un globo que cae.

Anoche escuchamos Kimdracula de los Deftones, y entre sus acordes desgarradores, la voz de Chino Moreno y uno que otro vaso de alcohol, algunos nos acordamos de cómo el dolor nos hace recordar que somos carne, que tenemos alma, que sentimos... que somos pura maraña de emociones.


En mi caso, los Deftones me acompañaron esa etapa de desangramiento constante, de permanente dolor en ese rincón de mi vida donde de pronto me sobrevino una soledad desgarradora, no tanto presencial sino más bien interna. Muchas veces me vi caminando por las calles, como buscando algo entre la gente, preguntádome el porqué de muchas cosas en el mundo, valorando a la humanidad a través de sus heridas, odiando también a las personas por sus caidas, juzgando, intentado olvidar, volviendo a recordar, amando y desenamorándome como podía.

La sensación principal que se me viene a la mente es la de un vacío en el centro de mi pecho, producido de seguro por una mano que de sorpresa se metió en mi ser y me arrancó un pedazo de carne del centro del cuerpo. Y la yaga ahí, sin cerrarse, tan grande como abierta, yo la portaba como estandarte de mi vida, día a día.

Es cuático sentir ese tipo de dolor, un clamor casi simbólico se instala en el ser, cala hondo, se siente hasta los huesos. Y con nada se va, menos cuando los cortes son abruptos y no se comprende qué pasó. Repito, es cuático el dolor, y a pesar de que uno siempre lo evade, tenerlo es un don. Quién no sufre y pasa por la vida sin sentir, pasa en vano. Un corazón sin heridas es un corazón sin pasiones.

Es más heavy aún el dolor pegado por las paredes de la pieza, instalado en las melodías que hacen de background, respirado en el aire pesado del calor de enero, atrincherado en las patas de la cama, apelmazado en las sábanas y en la almohada poblada de lágrimas pesadas. Es fuerte porque había una salida muy fácil para acabar con todo, pero yo no sería lo que soy hoy si no me hubiera tocado contra ese fondo.


Lo miro y todas mis angustias de adolescente se alojan en su figura, así como las mejores sonrisas y los sentimientos más puros. La polaridad vida-muerte está contenida en lo que me pasó a través de él, casi como un ícono de motivación, usado para hacer llorar... bien de alegría, bien de infinita tristeza.

En fin, es A Pain That I Used To...

miércoles, septiembre 28, 2011

Joven de la Pobla


Ya no es un misterio que todo esto desde su inicio fue magnetismo puro. Llenarme el gusto nunca fue tan fácil ni tan express como esa vez en que, no de presencia sino de empatía, fui intensamente conquistada por uno de los no recomendables para las "niñas bien".

(Por cierto, respecto a mí, no me siento encasillada en tal clasificación, es más, no me encasillo en ninguna parte porque yo no soy lo que una etiqueta dicta ni lo que una apariencia sugiere, sino una amalgama del mal y el bien, una construcción edificada con miles de pisos (sí, como un Coihue) e incontables escaleras. Mi misticismo y mi arte están en esa multiplicidad de ejes y dimensiones que me componen, como cientos de miles de sonidos compondrán a mi guitarra y sus cuerdas... tañibles por cierto, por quien quiera darse el trabajo de descubrirlas.)

Porque está claro que nos miramos y los estándares de belleza son inamovibles, más allá del cuento que una trata de vender de "no, pero hermano, eso es subjetivo". Yo debo haber entrado -como se entra en la mayoría de los hombres- por la vista y a mi, fue precisamente la vista suya la que me perpetuó como cautiva.

Ya bien lo dice Cultura Profética, tener esos ojos debería ser Ilegal.

Tengo muy claro que ya no estoy pecando de etnógrafa; no voy a ir a meterme a las callampas a seducir al nativo sólo para usarlo como informante clave, no. No hace falta. Esa jungla populosa ya la ví de cerca, y son sus hombres los que por distintas cosas me contentan. Hoy es sólo uno, el uno que llena el gusto, el uno que se contrapone al estatus quo, el uno que te mira, te oye y te devora mejor; es ese que en mis peores años tacharía de prohibido, pero sólo con su contacto la sangre me hierve, y hasta se me encrespan los intestinos. Soy víctima de la tentación de la que habló la cuica de la Serrano... esa de que toda mujer bien sueña con tirarse a un roto.

Yo diría que es un deber.

sábado, agosto 06, 2011

La Ruta de los Peligros


En esta cumbre nunca antes alcanzada se muestran ante mí los más bajos de los instintos, las dimensiones más primitivas del ser, las actitudes más ruines, los deseos más oscuros, los pensamientos más ocultos; todo aquello que la perfectibilidad humana debiese eliminar conforme al avance en una tarea tal.

No tengo nada que me ate, no le debo explicaciones a nadie. Ya casi no tengo prejuicios, ya no calzo con estereotipos, ya no me ajusto a los ceñidos ropajes que visten a la mujer de mis tiempos. Sólo me quedan harapos, vestigios repugnantes de lo que podría haber sido otra yo; habría sido otra, una mujer sin mácula, demasiado linda, demasiado perfecta, muy complaciente, muy niña bien, desagradablemente correcta, sumamente ideal.

Se revela todo, la cara del bien y el mal convergen. Las miles de aristas de una sola cosa se muestran, se desnudan de a poco, revelándose éstas en su ambivalencia, con sus múltiples significados; y yo, atada a nadie, las tomo y juego, me gusta el fuego y me quemo.

Que en la confianza está el peligro, que en la nostalgia está el peligro, que en la resignación está el peligro, que en el temor en el temor en el temor está el mayor de los peligros.

viernes, julio 22, 2011

Madre, Ciudad, y Tatoo


Escuchar hip hop y pensar en el tatuaje que potencialmente me haría el Wentru para ayudar a no olvidarme de mi tierra y de los males que me aquejan en relación con mis madres.

He escuchado rock toda la vida, y sin embargo sólo en una canción de Elefante Mecánico que conocí como hace un mes encontré la frase ideal: "madre ciudad, te amo y te odio, esa es la verdad".

Yo nací en una de las muchas cunas del liberalismo, o una de las principales de este país. Aprendí que eso no es sano ni bueno fuera de esa urbe progresista, consumista, neoliberal, capitalista hasta las vigas. Yo me crié, como dijimos con Maxi "con el manual de vitrineo bajo el brazo", y no reniego de él, no es que no me guste... es sólo que pienso en las miles de malas consecuencias de este vil sistema y no puedo evitar entristecerme... mucho más que de sentir alguna furia. Punto aparte es la gente superficial, apegada al catolicismo, las iglesias... es esa gente que prefiere dejar todo como está; aunque puedo convivir con ellos sin mayores problemas.

Allí es donde la odio.

Pero por sobre todo la amo, porque tiene un sello especial, una luz distinta; hasta un aire más rico aunque los estudios ambientales digan lo contrario. Ella es grande y siempre floreciente. La voy a ver y tiene cada vez algo nuevo: me muestra una nueva arista, otro ángulo de su belleza; me sonríe con sus luces, sus calles, sus paseos populosos, su fusión de culturas. De un lado, donde se pone el Sol, encuentro los clímax del urbanismo, el paisajismo y el progreso. Del lado de Neruda, de los rincones de la Estación, le brota la raíz milenaria indígena, las tradiciones, el contacto con la ruralidad que se nutre de una capital que se agranda al inhalar y exhalar movimiento, cambio... un ritmo imparable.

La tuve 12 años, me la quitaron a la fuerza; aprendí a amarla más y asimilé el porqué de odiarla. A la otra la tuve 18 años, me la quitaron del mismo modo... y no sabes cuánto deseo que lo mismo suceda.

Me comprometo a gestar el boceto ahora mismo.

sábado, julio 09, 2011

Polimorfismos de la Tristeza y Otros Sentimientos Asquerosos


Busco... lo busco y no lo encuentro! Qué otra cosa buscar en la vida sino esa humareda envolvente que no se repite? Ah, fueron 5 días de aniversario nacional y yo ya me trepaba por las cortinas esperando verte. Fueron las 3 primeras semanas de vacaciones de invierno y yo veía Rally MTV esperando reencontrarme con tus ojos la primera semana de agosto. ¡Y qué reencuentro aquel! Hacía frío, yo te miraba tomar café y cuánto me habría gustado uno contigo.

Un comercial de chocolate a fin de año me hacía crepitar de dolor. La tele que querían sacar de mi pieza porque que tomaba mucho caldo, tenía mucha pena. La llamé para que volviera rápido de la pega y me dijo pone música, entre otras palabras y otros alientos. Ese Día del Amor ella también volvió pronto, con una barrita de Quaker y un Capri me parece mucho; era el día del amor de mami también. No comprendo cómo pude tocar tanto fondo, querer morirme tanto... y ahora su compañía (su de ella), que aunque nunca me comprendió del todo, es la pena cruzada en torno a ese sentimiento mío; un sentir que sólo se puede tener a los 15 años cuando uno tiene el corazón jovencito y de una esperanza quiere saltar al cielo.

Retomo mi congoja... ¿me merecía yo, tan niña, sufrir así? Ya ni puedo recordar cuántas lágrimas, cuántas lunas, cuántas noches en vela, cuántas esperanzas, cuánta ilusión. (Jamás podría olvidar la crema de verduras de ese almuerzo tardío (solitario por cierto, tristemente solitario) y el CD de El Clon, con las canciones más cebolleras y romanticonas de la historia, calándome hondo, sensibilizándome como ningún tema de la FMDOS lo logra conmigo.) Ojalá pudiera cuantificar las horas invertidas pensándole, anhelando el futuro. Guau, manera de soñar cuando no se han tenido caídas ni tropiezos.

Yo no sé cómo hay algunos en el mundo que con todos los porrazos del amor aún pueden volver a creer con la misma intensidad. Yo sólo creo por primera vez (oh! Lucybell otra vez!).

Algunos cabos sueltos me van quedando, como P. Ella tiene hasta un aura simpática, es dulce, se le nota... ¡hasta me cae bien por fotos! Pero esta otra me cayó TAN MAL. Aunque algo hace bien: ser mi PERFECTA ANTÍTESIS. Quuueeeeé... asco...! creo yo. Todo repudio innato se incrementa: me cargan las de ese tipo en general, pero ésta me carga en particular. Y se supone que no es personal, con la P debería ser mucho más delicado... y no pasa nada.

Cabos sueltos... hechos para atarse tarde o temprano.

viernes, abril 22, 2011

Calar

(una hache loca después de la "C", y como decían por ahí... ¡todos arriba!)

Penetrar un líquido en un cuerpo permeable. Atravesar un cuerpo con un objeto punzante. Hacer un corte en una fruta para ver su madurez. Colocar la bayoneta en el fusil. Bordar una tela con calados. Agujerear tela, papel, etc., haciendo dibujos. Comprender o intuir los motivos internos de algo o alguien. Apabullar, confundir. Encajarse bien un sombrero o gorro. Mojarse una persona hasta que el agua llegue al cuerpo. Pararse bruscamente un motor.

Heme aquí nuevamente frente a la magia de la polisemia. En efecto, calar lo es todo en esta etapa: calarme y calarte hondo -sea en forma de cuchillo, agua, aguja, hilo de bordar o pensamiento-, describe para mí las miles de formas en que nos vamos gestando juntos, desde la mente, desde la imagen, desde los pensamientos.

Heme aquí nuevamente, frente al arte de conquistar por el intelecto. Ah, alegría! encontrarse en la conquista, sentirse desafiada y capaz de ir al choque; por momentos flaqueando, a lo mejor con bajones esporádicos! y sin embargo, atada a la aventura, me pego el salto hacia tu cabellera de mar enterrada en el suelo hostil de la selva valdiviana. La aspiro como entre sueño y recuerdo; así, según aspiro y respiro voy subiendo y enredandome poco a poco.

Me enredo en tu música, en tu voz, en tus manos, tus hábitos y tus piernas. Prefiero enredarme más entre tus discursos, ser objeto de tus palabras, ser lo que tu voz reclama, lo que tus pasos cazan, lo que tus dedos buscan. Es que te miro los ojos y se te llenan de gente, te miro los rayos de sol y se te encabritan, como esas nebulosas húmedas de la tierra que te dio la vida.

Ah, qué hermoso, qué hermoso... así dice Huidobro.
Ah, qué hermoso, caigo de cénit a nadir.

Bonitas palabras para un hombre marino, poniendo sus cosas en orden, calando cerro arriba pa' decir adiós. O eso espero.

viernes, enero 21, 2011

El Manual

Cuando estás buscando la fórmula perfecta para que tu proyecto resulte, devoras en segundos ese manual que promete un desenlace magnífico.

Lo cierto es, que si lo relees en tiempos de paz, notarás otras cosas que no se asimilan en aquellos momentos de fervor y apremio. Permítanme entonces, declarar que me equivoqué: sí, epic fail, fé de erratas... debí seguir el manual y leerlo lentamente, sin embargo ese anhelo monumental que tenía fue más fuerte y me llevó a tocar fondo con mis errores.

Podrás decirme que me levante y vuelva a comenzar, pero ya no se puede. Es que este es de esos proyectos que se llevan a cabo mediante un arte muy complejo, el de la no-acción. Es ahora cuando entiendo a Thurisaz y ese consejo de detenerse en el umbral antes de cruzarlo... ¡Qué enorme sabiduría! Practicar el arte de hacer sin hacer.

Por algo existe Eiwhaz, porque, aunque no sea visible, hay siempre un engranaje en movimiento. Debe ser necesario aquietarse. Así lo dicta el manual.

Fuí capaz de seguir las instrucciones al pie de la letra cuando el premio no era el más grande... ¿por qué tuve que fallar cuando más esperaba ganar?

martes, diciembre 21, 2010

El Sublime

Me pregunto si podré detenerme al escribir todo lo que tuve atorado en estos días de intensa reflexión; eso primero que nada.

Después quiero elevarte alto, pero no como Gran Muso Inagotable, sino como uno de los pequeños Musos que iluminan la veta creativa de mi ser, y me hacen recordar que la inspiración y la capacidad creativa existen... el mínimo detalle está allí, en esos catalizadores.

Me puedes apurar cualquier reacción con tu forma de moverte en los actos más sencillos; o bien en los pasos que tu cuerpo fabrica con esa intención de flirteo general; de a la que le caiga, de voy seduciendo por la vida porque nací para hipnotizar féminas y conocerlas tórridamente...

Ah, tu caminar, tus huesos, tu anatomía gruesa y tu don kinésico para enamorar con ese movimiento tan bonito me perturban en estos momentos del camino. Imposible ignorar esas piernas eternas de escalera que nunca acaban, esos pies encadenados a la justicia y tus manos cosidas por los altos cielos... sublime eres en tu físico y en tu interno.

Porque tampoco puedo obviar las penas albergadas en tu corazón, esas mismas que se te salían por cada rincón de gesto que no controlaste en medio de la inmensa noche. No puedo dejar de lamentarme por todos los malos pasos que has dado y que te han hecho pensar que sólo ella da el amor ininterrumpido. Me pregunto si yo puedo calarte como cuando quiero tallar un muslo y entrar a ver qué pasa para ayudarte, para sopesar las cosas con calma y abatir esos duelos que tienes contra tu propio caracter.

Alguien de tu estirpe no debería sufrir así.
Ah, y a tí: nadie puede obligarte a escribir SIEMPRE al mismo Muso.

martes, noviembre 23, 2010

What About You?

Mira qué es lo que pasa cuando te toca a tí. ¿Todo es muy distinto, verdad?

Me han cambiado las cosas y tal vez yo sin notarlas. Quiero tocar guitarra, como sentía antes la necesidad... como en aquellos años. Quiero botar el dolor, reventar y ah, me dicen distimia y yo, sí, puede ser, pero... ¿y si tiene que ver con esto? Voy tanto al baño! y no es que haya empezado a tomar mas líquido por el verano...


Qué pasa cuando a tí te llega, de cerca un tema. Si tengo miedo o ganas de chocolate, todo convergerá en lo mismo. Entonces habrá que tomar las riendas de los asuntos: yo estoy aquí, ahora, y al nuevo año ad portas habrá que hacerle frente... aunque yo tenga capacidades, aunque tenga aptitudes, aunque tenga todo el camino por delante...

Habré de frenar, porque por una vez no fui capaz de frenarme. Y qué sabía yo!!? me pregunto/reprocho ahora mismo.

Perdoname. Yo sé que tú no tienes culpa alguna.
Si vienes yo te recibo ;)

sábado, noviembre 20, 2010

Padecer


Con metáforas me describí jugando a ser plañidera por mucho tiempo. Y resultó que este rol que empecé a ocupar desde que caí en la más constante y profunda de mis tristezas a fines de 2007 se volcó en una patología.

Así es, me diagnosticaron Distimia; uno de los trastornos del ánimo más comunes... ese bajoneo permanente que no es tan pronunciado como para que todos se den cuenta de que lo tienes. Hasta yo misma subestimaba mis penas, porque clarísimo tenía que no era depresión. Sin embargo a veces, ¡me inunda tanta tristeza! Y me la pasé creyendo que jamás me pescarían en mis desalientos porque no eran enfermedad ni mucho menos eran graves.

Ahora necesito terapia. El doctor siempre cree que necesitas medicamentos. Pero yo quiero mi terapia: hablar, hablar, hablar y finalmente reorientar mi postura frente a la vida.

Está bien, con los pesos a cuestas y todo lo demás, me sigo haciendo cargo de mi vida, porque tengo que responder en ella... y bueno, me las arreglo como puedo. Averiguando en internet descubrí que eso es propio de mi trastorno; igual que alejarse paulatinamente de los "amigos". Yo me observo y a veces entre hablar o socializar, estos últimos días sobre todo, he preferido estar calladita, retirada... piola. Tan piola...

El único que me soporta así es el que está a mi lado. Como ese día en que por pena no fui a clases.

De dónde viene esa tristeza? me he estado preguntando hace días, desde que noté que tenía los pulgares para adentro.

Como tú.

domingo, septiembre 12, 2010

¿Quién es Ese?

Cuando me preguntan por Juanelo, los recuerdos son tan propios de la ilusión, que me parece chocante que influya en mi vida concreta y actual siendo que las vivencias relacionadas con él ya las miro como algo añejo.

Pregúntame por Juan. Ya voy olvidando como explicaba yo la incidencia de su ser en mi vivir, por eso no te lo puedo aclarar bien. Si ahora con la mente mas clara pudiera explicar toda la historia diría que fue un entrenamiento para la vida.

Sin esas cosas no estaría donde estoy. Tal vez sí a nivel de espacio físico, pero mi postura mental sería otra... me faltaría más camino que recorrer para madurar. No debería atribuirle mi construcción como persona a otros, pero un ser humano está hecho en parte por el ambiente también, ¿o no?

Lo fuerte es darse cuenta del paulatino olvido. Las cosas pasan, en la vida todo pasa... menos los amores: sin muerte son.

jueves, julio 15, 2010

Creer


... "siempre está de más" dice la canción de Golem, que lleva el mismo título.

Creer... ¿A quién le tengo que creer ahora? A mí, a la historia, al pasado, a las runas, al destino, a los amigos, a la familia, a la moral, a la ética, a la palabra...
La última vez que tomé una decisión seria fue hace unos 6 meses. Me abastraje del mundo por 4 días, me dediqué a leer, a respirar profundo y pensar. Amaba a alguien; habían razones para tomarse todo con calma. ¿Ahora debería hacer lo mismo?

Creí estar inspirada, pero me trabé. Me trabé porque hay gente en la mitad del camino. El navío se tropieza con las olas, y cada palabra del pasado lo azota más, como si quisiera aprovecharse de los vaivenes para hacerlo caer. (Uff, menos mal, sí había algo de inspiración...). Si caigo quiero caer por mi cuenta, no por zancadillas, ni por confusiones.

No creo, no creo, no creo. Ese es mi gran problema: necesito que me proporcionen confianza, estabilidad, seguridad. ¿Pero cómo puedo tenerla antes de? Si hay algo seguro es que para saber hay que probar, y eso en todo orden de cosas. ¿Debería probar? ¿Y si fallo? Bueno, algo habré aprendido.

Obligada a seguir mi instinto.
Fiel ante lo que me hace vibrar... y justo cuando había comprendido el Carpe Diem!

martes, mayo 11, 2010

No es bueno


... o sí lo es?

El valor de los recuerdos no existe: son -valga la rebundancia- invaluables. Por eso debe ser bueno atesorarlos y conservarlos bien, frescos en la memoria para extraer de ellos todo lo que nos pueda servir en el futuro; la clave es separar: un recuerdo puede estar muy vivo en la memoria, muy tatuado a fuego en la piel, muy grabado en los lejanos pabellones del silencio, sin embargo, es preciso tener claro que son parte del pasado.


Yo creo que la tengo clara, pero al evocar esas cosas mis reacciones -físicas y mentales- no me parecen las más adecuadas al caso. ¿Qué será? Debe ser lo reciente de los hechos, por muy separados que estén de la actualidad.


"No quiero nada que venga de tí", me repito una y otra vez... intento recordar los sucesos que causaron daño para volver a entender por qué cerré esa etapa de mi vida, pero no consigo evocar muy bien esos momentos. Creo que borré lo malo y me quedé rescatando siempre lo mejor. Sí, esta es la actitud más sana... es sólo que no quiero que me lleve a cometer errores.


Soy de romances cortos, pero de enamoramientos largos.

lunes, mayo 03, 2010

Profunda Nostalgia.

"Elemento de lágrima que rueda hacia adentro".

Un enorme peso de recuerdos cae sobre mis hombros. En parte ayudan los oídos, que reciben melodías propias de la estación del viento sur.
Me pongo a pensar en cuánto extraño al hombre que me acompañó en esa Tregua, ese paréntesis que disipó mi interminable dolor furioso; me pongo a pensar en que cambió, en que se fue, en que incluso volviendo tendría a otro... porque me lo cambiaron por otro después del tembleque... porque empezó a guatear heavy, porque se le nubló el pensamiento de tanta rojez, porque yo ya no estaba entre sus prioridades, porque empecé a quedar en último lugar.

Recuerdo mis principales miedos, los que me hicieron acabar y no retomar... "entre más nos acerquemos, más me costará alejarme cuando sea el momento".

Ahora tengo unas ganas -momentáneas supongo- de recomenzar. En el caso eventual, pienso que me fusionaria, me acercaría tanto que después no podría despegarme. Me aterra la idea de quedar amarrada a alguien con quien ya arrastro fracturas, porque escucho a mi libertad, a mi ascendente Acuario indicandome que hay peligro, y calando un poco más hondo, ese peligro está en todas las personas que vengan.

He descubierto justo ahora que mi miedo al gran paso radica en eso: en ese pánico que me daría perder mi libertad, volver a perder la cabeza por alguien que me hará crepitar los huesos de tanto dolor.

lunes, abril 19, 2010

"Igual te la Haría"

Fuerte declaración que, por suerte, no fue mía. De ninguna manería soltaría esos cuatro vocablos a todo viento, porque podrían caer a los oídos de cualquiera... a menos que... uhm ajajaja. Bueno, eso no es lo importante, la consigna de esta entrada es evocar ese único sentimiento que podría quedarme luego del final.

Es lo único que podría decir respecto a tí.

martes, abril 13, 2010

Hambruna


Usé este título aprovechando que hoy estudié para una prueba que tenía que ver con la Edad Media...


Yo te dije que te soltaras de tus cadenas, yo te dije cosas y no te miré, yo conté mis sueños y no te hablé, pero no sabes que fue para sucitar el enlace de nuestras caderas. No se si concibes la idea; no sé si hoy me desperté en ese estado por tu culpa. Me gustaría pedirte que dejaras de asomarte con los tobillos a todo viento, si no quieres que pierda el control.

Ahora bien, si quieres que me desate, que rompa límites como tú lo hiciste, ven; escúchame unos minutos y luego aférrate, porque la aventura será intensa. Te advierto que si yo me aferro resbalo, y en la medida que lo hago voy muriendo, disolviéndome entre tus poros porque no resisto.


Ya me estoy cansando de tener que llamarte con mi paso cimbrante. Ya me estoy aburriendo de aplaudir tus modales y sonreir cuando alzas la voz. La única señal que me conforta es la de hoy día: ni tu ni yo queríamos dejar de sentir la mano del otro; es más yo quisiera haberte cogido.

No sólo de la mano. Pero parece que la Mano es con "M"

domingo, abril 11, 2010

Tortazo

Ayer le contaba a uno (sí, a "uno" de esos de "ese grupo" que me perseguía... esos que andaban todos tras de mi con el sólo objeto de lograr hacerse los cabrones frente a sus otros amigos del clan ¬¬) cómo había sido mi accidente.

Siempre estuve conciente, pero hubo detalles que de tanto recordar se me han olvidado. Uno de ellos revivió anoche mientras le explicaba a ese uno. El ruido del golpe que el vehículo me dió... me empezó a atormentar a cada rato, no paraba, menos con esos estallidos raros de interferencia que tiene mi Subwoofer, los que por cierto, se le parecen.

Es... fuertísimo, mañana tendré que contarselo a R, porque no es un detalle que pueda pasar desapercibido. Si bien no tiene tanta importancia en si, no es menor que me perturbe de tal manera.

Miedo. Pero qué tanto. A oscuras no más!