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lunes, octubre 07, 2013

EstrellaFugaz

Hoy es uno de esos días de mini-truinfos; me merezco una esterellita, pienso yo.

La espera aún es larga, pero con estos pasitos se acorta, como queriendo ser más suavecita y no por eso menos eficiente. Bonita cosa! Mirar al fondo del ojo rapaz con la naturalidad total del primer día y de todos los demás días.

Te juro que prefiero esa naturalidad ligera en vez de un mar de pasiones tormentosas que no tienen asidero alguno, ni sustento ni sustrato, ni sueño ni vigilia. De sólo acordarme me da náuseas, si ASCO.

Es una de esas pequeñas grandes alegrías que vienen cuando la liberación aparece. Todo se distiende. Un poco de lluvia para los campos secos... un poco de libertad para el agua de los diques.

Prefiero mirar como la balanza se sacude cada vez menos, hasta encontrar el punto exacto en donde juntos, nos reunimos con los demás. Sano equilibrio de dos fuerzas que se malentendieron.

¿O que no llegaron a comprenderse?


sábado, diciembre 01, 2012

Preliminares (o ensayo del discurso maqueteado)


Qué entretenido rabiar contigo -dije-. Sembrarte estrellas en la nuca también.

Como no me entendió bien, me pidió que me explayara. Saber que le interesaba conocer mis ideas me produjo un alegre entusiasmo con el que me lancé a realizar tal tarea. Le conté de muchas cosas que ya sabíamos, incluso colaboró en mi labor. Las buenas noches de música a media luz, adornadas por cervezas de mediana calidad, fueron el primer argumento sólido, y luego pasamos a las irreparables distensiones causadas por las contingencias de nuestras vidas, lo cual nos pareció raro; raro porque las destacábamos justo después de las incontables veladas gratas que pasábamos acompañándonos. A mí también me produjo extrañeza darme cuenta de que la historia la estábamos contando entre dos, mal que mal, quería decir que no todo había ocurrido en mi cabeza. Pronto comprendimos que el Talón de Aquiles no es sólo una traba, también es una parte del pie, y que por lo tanto, contribuye al caminar.

Mientras Saturno atraviese mi casa cinco, habrán dos años y medio de refreno sentimental, y con esa Luna en Leo, la impaciencia se va a apoderar de mí -vaticiné-. Será una tediosa lucha contra mí misma.

Me encantó hacerle reír a carcajadas. Nada fue por azar. Recordé la mucha gracia que le causaban las supercherías como la astrología, el psicoanálisis o la fenomenología. Sigo cultivando esos saberes por curiosidad propia y para que se ría, porque en mi aire esotérico me transformo también: soy un personaje, una ficción versátil y jocosa, que de pronto puede tomar muchas formas, y como en la variedad está el gusto y en la transformación la permanencia... vamo' arriba.
Hay muchas otras cosas que recuerdo, que tengo en mente, y sin embargo me sorprendo con todos los detalles de nuestras anécdotas que mi contraparte recuerda. Parece que se pasó la vida haciendo su vida y a pesar de ello me tuvo allí sentada, esperándole en un rincón de la memoria. Los años no nos han pasado en vano (dices que ahora estás echando cuerpo, yo digo que nunca sabré cuál fue mi mejor época hasta llegar a vieja).

Así me gustaría verte, cuando estás a punto de anochecerte sobre mi persona, mirando el atardecer de verano sin pensar en el resto de los días -le dije, con mucha convicción-. Quiero ser tu tregua, y dejarte ir con el beso adherido a los labios mientas emprendes rumbo septentrional, sin saber hasta dónde ni hasta cuándo.

Te tinca?

martes, octubre 16, 2012

Carta para un(a) estratega

Hay mandamientos y algunos must, consejos dados, consejos escuchados... consejos apuntados como notas mentales sobre mis pies que hacen el rol de un arado. 
Voy pavimentando, preparando camino, leyendo mapa de ruta, aprendiendo a manejar; unas veces frenando, otras acelerando hasta el fondo, algunas me estaciono con el auto enganchao... otras veces no basta con el freno de mano para sujetar mis ganas de correr a 100 por hora: hay que ponerse amarras, tirar, aflojar.

La sabiduría es en esencia experiencia, la realidad es en esencia consciencia. Hay días en que creo en las pseudociencias, donde los vaticinios, presagios y oráculos son dogmas que convocan conferencias de prensa. Y aún así no hay suficientes certezas, ni tampoco éstas son necesarias. Saberse completo el camino de ida no es la idea, basta con tener un poco alerta el sentido de orientación, basta con no equivocar el sentido ni la meta.

Como sea, el camino de regreso siempre se sentirá más corto. Eso tú y yo lo sabemos, aunque no entendamos por qué hemos demorado tanto en volver de algunos de nuestros pasados.

Hay un plan pensado y repensado. Se construyen y deconstruyen nuestros caminos, y sin embargo ninguno advierte al otro eso de que estamos cosidos a la misma estrella, porque ya los años de experiencia nos han mostrado una infinidad de recovecos que hacen temblar a las certezas, y con eso hemos dejado de pretender que de una esperanza se puede saltar al cielo.

¿Qué nos apura? Quizás el ímpetu, el hambre o la fragilidad. Puede que el imperio, las alzas, la rutina.

No conozco las condiciones necesarias para la realización, porque aún no las veo. Las diviso en el horizonte, tal vez; un poco tímidas, como empinándose, sin acercarse. La consigna es avanzar sin que se vea movimiento, poseer como si no se poseyera. Ya viene la golonniña.


viernes, agosto 10, 2012

Abajo el Amor

Hola guachito, ¿cómo te va?

Supongo que bien, ¡si todo está bien...! si hace años que nos decimos mutuamente lo bien que estamos, sin rendirnos nunca, sin enfrentarnos a los deseos o a cualquier instinto. ¿Qué podría estar mal? Nada, salvo nuestras febriles angustias por otros, por esos otros a los que les dimos todo y nos devolvieron poco y nada; salvo por las cruces y heridas que llevamos sobre la piel, las mismas que hoy nos reúnen, las que nos hacen converger.

Pajarito, de Dios usted no tiene nada, porque desde la negación pensamos en él; sin embargo, todo aquello que constituye su cuerpo está bendito, sobre todo las manos que Huidobro sólo atribuye a un ciego, o los ojos que sólo pueden pertenecerle a un mudo. Nada tiene usted de sacro ni de nazareno, su maldad es impresentable, burda, soez, sin límite... y es con ella que logra hacer el bien en niveles celestiales, milagrosos. Hermosa paradoja.

La próxima paradoja soy yo, que me meto en cosas a sabiendas de otras y me pongo a hacer justo lo que sé que no tengo que hacer.
Por cualquier eventualidad, hoy dejaré escrito que tengo miedo.

martes, mayo 15, 2012

Todas las canciones que te canto


Es indudablemente distinta la música que iba escuchando camino a clases en relación a la que escuché de vuelta. Sin embargo, la gran mayoría de canciones van como misiles lanzados hacia el mismo objetivo. Hoy ya no se puede dudar de eso tampoco.

Es que yo tengo claro mi camino, pero otros, con su sigilo, están tanteando terreno. Es probable que hayan mas leones en mi vida, mucho más allá de los que lloran. Lo único que sé es que su oído, por regla general, es agudísimo... y que con un buen piño de canciones, paciencia y reflexión, podré lograr mi cometido... mi noble cometido.


He vuelto a recordar lo que es el altruismo más puro, y no por eso me quiero suicidar, como antes.

Bordado - Camila Moreno.

viernes, diciembre 23, 2011

Tiempo al tiempo

Einstein tenía razón, el tiempo es relativo. No sólo lo es desde la mirada de las leyes de la física (ya que la ciencia es el modo del saber de moda en estos días), sino también desde la perspectiva de las construcciones culturales que hacemos. En fin, es fin de año, y la gente empieza a preguntarse qué pasó, a hacer balances, a comenzar de cero, etc.

Yo por mi parte no creo en el calendario romano ni nada de eso, pero en vista que nuestros tiempos están dados por la estructura cronológica de los egos de los emperadores, también me pongo a hacer cosas parecidas a las que hacen los comunes mortales (hey, ya dije que no era un mortal común, cierto?): estoy en el retroceso de hacer pasar este año ante mis ojos en un par de imágenes, viendo mi verano trabajólico atravesado por enamoramientos fugaces y retornos a la libertad; viendo el inicio de esta etapa universitaria, la carga académica, la toma de consciencia, la fusión de culturas y el aprendizaje gracias a mis pares; viendo el constante análisis de mi propia vida, los remakes, mea culpas, construcciones de identidad, crisis y catarsis; mirando cómo pasa mi existencia rauda rauda, soy dueña de casa, estudiante y trabajadora... soy hija, hermana, amiga, colega, compañera, alumna, y para algunos un imán.

Es desde ese imán que se desprenden las mejores historias de esta bitácora... quién sabe qué depararán los nuevos magnetismos.

Más análisis en la medida que el tiempo lo permita. Ironías de la vida.

domingo, octubre 16, 2011

Emplazar es la moda

La palabra del nativo ha pesado mucho más todos estos días; el forastero pasa al constructo de un pasado reciente no demasiado trágico, casi como una historia en stand by, al ritmo disonante de una travesía irregular y estrictamente académica.

Los altos y bajos son parte de estos procesos de crisis que van ayudando al ascenso. Yo lo veo así, y ahora me siento en algo como la expansión-consolidación de una nueva forma de sentir. Hay una experimentación de sensaciones sin precedentes.

Persistes tú, persisto yo. Persistió una historia a relatarse en la mitad de un microcuento. Si no se cumplen los plazos, se apuran las causas o bien se descartan... se desatan, se desacatan, se destacan, se atacan, se acatan, se estancan.

Múltiples dimensiones de lo que yo, junto a varios tu, soy... o podría ser. Esta es la entrada de los imposibles y posibles.

jueves, julio 14, 2011

Este lugar es semejante a la dicha

(el título no es mío, es de un cuadro de algún pintor chileno, no sé si Samy Benmayor o Bororo... dudo que de Matías Pinto D'Aguiar).

Ha sido un cambio bonito. De una herida nació una flor, porque en ese primer día de soportar la verdad y asumirla, sin darme cuenta, fui propiciando el nuevo gesto, la palabra viva, el ademán del encanto; lo que crecería, como una hiedra.

Yo quiero desalojarle ahora... como a Adán, quien fuera el primero en entrarme al cuerpo y en salir como desterrado del paraíso. Quiero cogerle igualmente de sorpresa, pero sin repercusiones. Ya me dijo Calamaro que no cometa el crimen si no voy a cumplir al condena (y "no te preocupes palomaa..."), y no me quiero condenar, al contrario, un buen grito libertario bajo un poncho mapuche me haría bien; para expiar mis culpas, para estallar.
Entre miles de piernas que claman poder y autonomía yo quiero dominar, entre sus trincheras quiero sepultarme, como si corriera a la emboscada a ciegas, obviando las resonancias magnéticas que todo nuestro tacto y nuestra mirada puede tener en nosotros mismos y en terceras personas. Perdona, dile que te perdone pero yo te encanto y te asalto y te robo, no llores, perdona. Dile que no robo encendedores, que corazones sí, que perdone.

No saldremos vivos si queremos dejarlo todo allí, en la guarida húmeda, que acoge. Yo no quiero pernoctar, sino intensificarme en la oscuridad mañosa, perdiendo cuidado de lo que pudiera transmitirme un cuerpo mal desterrado, empeñado en realizarse a través de mis oblicuidades como si su felicidad se me escapara por las esquinas o las curvas. Muramos, sin culpas, sin crímenes ni condenas; como yaciendo en una manta tejida de sudor y sangre, ocultos bajo las sedas del invierno irresistible que nos ha llamado a sepultarnos sin más fuerzas que para nadarnos el uno al otro, para respirarnos, para navegarnos nuestros mares resecos y bucear las malditas lenguas, arar las finitas manos que se crispan y se acercan, se acercan... se cercan.

La belleza de avanzar: he aquí que la palabra escrita captura al lenguaje hablado, el hablado al visual... captura a aquellos que se comprendieron y se sintonizaron fuerte y claro.

lunes, junio 20, 2011

De Peligros y Exaltaciones


Míralo de nuevo. Ya no se resuelve el tema pretendiendo ser inmune a tanto encanto, a tanta seducción. Recíbelo. Yo usé esa misma, piensa, y todo lo que haya pasado al rededor de ello vuélvelo, a tu cabeza.

Anoche estabas en el oficio de plañidera, como despidiendo a un amado que se marchó; ayer estabas entre la vida de lo que nace y la muerte de lo que fue, llorando canciones como sonetos de agua salada; entonces, claro, no es sencillo asumir que su figura persiste a tu lado y aún se pregunta por los efectos que han tenido en tí las inclemencias del otoño.

Primera razón del día para encontrarlo sospechoso.

Ve hacia lo que te compete. Hay un camino que recién se inicia y no es una ruta menor; es entonces cuando no deberías distraerte, sin embargo hay miradas transversales en lugares poco cálidos. La mirada te busca. Recíbela, a veces. ¿Mera casualidad?

Segunda razón del día, para dejar de lamentarse como anoche.

Un trabajo que concluye, una imagen que perdurará a la orilla de un par de letras. Brillos y colores llenos de emociones fuertes. Recíbelos, sin revelarlo todo... como nunca conserva tu halo de misterio.

Tercera razón del día, para seguir al acecho de una presa.

Persisto en eso, eso de las semillas que se abrieron hoy día como pupilas nuevas. ¡Qué incierta belleza!

Incierta, incierta, incierta, incierta...

Pañuelo


... y la Pachamama le dijo "hija, no llores más"; y le regaló un día lleno de Sol, de miradas con semillas abiertas, de sonrisas, de satisfacciones... todas coronadas con un agradecimiento.

Hacer feliz a alguien cuesta poco. Lo que cuesta es no esperar nada a cambio... y no un cambio material, sino que algo se manifieste, que algo diga la tácita verdad.

O la que al menos se cree verdad.

sábado, junio 11, 2011

Muero!


Muero... muero de amor y muero de inocencia. Mi rostro palidece y sube luego a margenta, porque apareces.
La vida es corta y esta carrera larga, dependiendo de cómo lo mires. Tenemos algunos años para decidirnos; aunque yo tardé 17 días en decidirme, a tí te han pesado más los pasados.
Muero en el idilio, muero en esta disyuntiva de entregarme y soltarlo todo en nombre del arte o cuidar lo que me va quedando de corazón; y recuerdo un corazón sin heridas es un corazón sin pasión.

Que algunas cosas en la vida duelan, hace falta. Es importante, o al menos pasa por mi conciencia, que es necesario pasar sufrimientos y mirarlos como claves para crecer, casi como fertilizantes de las semillas de mi alegría (Las semillas de la tuya se plantan en septiembre, y ahí me gustas más porque te sinceras). También tomo conciencia de que debo controlar esta agresiva impaciencia mía de quererlo todo hoy día, como si las claves fueran instantáneas.

Yo dejo fluir mi cabeza... yo sólo quiero saber qué pasa por tu cabeza.