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lunes, octubre 07, 2013

EstrellaFugaz

Hoy es uno de esos días de mini-truinfos; me merezco una esterellita, pienso yo.

La espera aún es larga, pero con estos pasitos se acorta, como queriendo ser más suavecita y no por eso menos eficiente. Bonita cosa! Mirar al fondo del ojo rapaz con la naturalidad total del primer día y de todos los demás días.

Te juro que prefiero esa naturalidad ligera en vez de un mar de pasiones tormentosas que no tienen asidero alguno, ni sustento ni sustrato, ni sueño ni vigilia. De sólo acordarme me da náuseas, si ASCO.

Es una de esas pequeñas grandes alegrías que vienen cuando la liberación aparece. Todo se distiende. Un poco de lluvia para los campos secos... un poco de libertad para el agua de los diques.

Prefiero mirar como la balanza se sacude cada vez menos, hasta encontrar el punto exacto en donde juntos, nos reunimos con los demás. Sano equilibrio de dos fuerzas que se malentendieron.

¿O que no llegaron a comprenderse?


martes, septiembre 18, 2012

De Luna en Luna y por Capricho

Hace un mes no escribo. Me trae acá el mismo tema de siempre. Vengo a hablar de instintos alejados de toda cúspide y de deseos poco prácticos, peligrosos, probables, malignos.

Hoy quise tomar el teléfono sentada en-cima (a propósito de cúspides) y con maldad hacerte oír lo que aconteciera para rematar las venganzas, haciéndote saber que todo lo que tú has querido yo lo he logrado, que lo que tú has querido yo lo he tenido, que sigues teniendo una y mil razones para odiarme, para perpetuar la envidia que me tienes.

Por suerte yo no cometo más pecado capital que la vanidad y la lujuria; porque de la lista de los siete, el más patético me parece el que tú practicas con tanta frecuencia, pero aún porque lo haces después de haber intentado una relación de pares conmigo, con alguien con quien jamás podrás estar a la par, ni llamarte igual, símil o afín.

Para llegar a mi posición hace falta camino, destreza, aptitudes innatas, genes, ovarios, fuerza, piernas, actitud, sigilo, tenacidad, perseverancia, jovialidad y otros matices que sólo pueden encarnar mi figura, mi ser, mi yo. Difícil reto, ¿verdad?

Delirio de omnipotencia. Gracias a mi nuevo territorio conquistado, he lo grado volver a creer que soy una leona, y que puedo lograr lo que quiero sólo porque lo quiero... una y otra y otra vez.

sábado, agosto 18, 2012

Los de mi vida

Hace días estoy haciendo un recuento mental de mi larga historia, de mis avances, de las calles y rutas que he recorrido sin ver ni verme, de las mismas que han contado con mi plena consciencia. Ha sido un viaje bonito, una buena expedición que quisiera alargar mucho más cuando llegue a vieja... quiero alargarla y sonreír, y envejecer tranquila, y morirme no parca sino lozana, rebozante de alegría, diciendo que no me arrepiento, pensando que viví y arriesgué todo lo que quería. 

La pasión, la sangre puesta, se restringen a un eje fundamental de mi existir, a ese que todo lo mueve, que todo lo puede. La emoción es lo que pone en marcha mi cometa y lo que abre mi portal. La emoción es pasión y sangre derramada sobre los musos de mi breve pero intenso Olimpo. Estoy allí, recordando, comprendiendo lo que ha sucedido, y me gusta. Sonrío porque de la pena y las heridas he pasado a los elixires de la euforia sin problemas... fuera de clichés, lo que no me mató me hizo más fuerte.

Ellos, los buenos y malos. Los mejores y los peores. Los más agrestes, quienes me recostaron en lechos de rosas, se incorporaron como bestias y me desgarraron de una u otra forma. Me quisieron. Algunos jamás me dejaron, aunque sus cuerpos ya no estén conmigo. Otros se fueron de espíritu, pero han tenido que seguir a cierta proximidad, para su desgracia. Me tuvieron y no. Unos me tuvieron en cuerpo, otros en alma; otros en carne, hueso, calor, embriaguez, desnudez, soltura. Algunos jamás tocaron mi piel, pero hurgaron con toda libertad en mi corazón, manoséandolo de una forma muy patuda, que rayaba casi en lo asqueroso. Es desconcertante recordarlos, desde los platónicos hasta los que se definen en lo meramente concreto, porque todos van tejiendo el mismo gran manto de proezas, amueblando la casa de los triunfos y fracasos, cosiendo en mi pecho medallas de guerras bien y mal combatidas.

Hoy puedo mirarlos y sonreirles, hasta sonreir con ellos y abrazarlos de manera fraterna, sin que nada duela.

Soy una mujer con historias, y no me aterroriza decirlo. Soy una mujer que todo lo quiere, aunque sabe que no todo lo puede. El que me quiera tener, el que me merezca, sabrá domar este inquieto corazón, este espíritu libertario, estas bajas pasiones incrustadas en las movedizas arenas de mi vientre... las mismas que a todo lugar me mueven.


jueves, agosto 09, 2012

Oráculo

Primero andariega, luego adherente.
He de pasar por estas tierras como extranjera, siguiendo las normas del lugar que me recibe. Le pregunto al nativo si iba a ser ciego que Dios le dio esas manos, o mudo, porque Dios le dio esos ojos; le pregunto al nativo cómo es la costumbre en sus territorios, y la sigo, adaptándome a ver si logro ser profeta en mi visita al exterior.
Más tarde, tomo plena consciencia de que cada movimiento ha de ser hecho ligado a un otro, otro que no defino ni como cosa ni como persona, pero siento su compañía en este camino. Mi rectitud y mi línea me devuelven lentamente a mi sitio, y si se puede, salgo bien parada de toda esta funcia. 

Hay que prometer, aunque cumplir no esté dentro del plan... todavía.

sábado, octubre 01, 2011

Esperar por la Lluvia Negra



Lluvia negra y me remonto a la noche fría más cálida. Lluvia negra y química de la piel. Era un montón de oscuridad iluminándome la vida, prendiendo fuego al órgano más extenso de mi ser.

Y como no sólo de fuego se alimenta la hoguera de mi vida, la magia se hizo cargo de combinar a la perfección la furiosa combustión de nuestra atracción que ya reventaba, con una sincronía casi increible entre ella y lo profundo, eso que hace palpitar con cada cosa, eso que transgrede las noches locas o los momentos de bohemia... una cosa que perdura más allá y que avanza día a día.

Qué maravilla... volver a creer que hay cosas que merecen la espera.


miércoles, septiembre 28, 2011

Joven de la Pobla


Ya no es un misterio que todo esto desde su inicio fue magnetismo puro. Llenarme el gusto nunca fue tan fácil ni tan express como esa vez en que, no de presencia sino de empatía, fui intensamente conquistada por uno de los no recomendables para las "niñas bien".

(Por cierto, respecto a mí, no me siento encasillada en tal clasificación, es más, no me encasillo en ninguna parte porque yo no soy lo que una etiqueta dicta ni lo que una apariencia sugiere, sino una amalgama del mal y el bien, una construcción edificada con miles de pisos (sí, como un Coihue) e incontables escaleras. Mi misticismo y mi arte están en esa multiplicidad de ejes y dimensiones que me componen, como cientos de miles de sonidos compondrán a mi guitarra y sus cuerdas... tañibles por cierto, por quien quiera darse el trabajo de descubrirlas.)

Porque está claro que nos miramos y los estándares de belleza son inamovibles, más allá del cuento que una trata de vender de "no, pero hermano, eso es subjetivo". Yo debo haber entrado -como se entra en la mayoría de los hombres- por la vista y a mi, fue precisamente la vista suya la que me perpetuó como cautiva.

Ya bien lo dice Cultura Profética, tener esos ojos debería ser Ilegal.

Tengo muy claro que ya no estoy pecando de etnógrafa; no voy a ir a meterme a las callampas a seducir al nativo sólo para usarlo como informante clave, no. No hace falta. Esa jungla populosa ya la ví de cerca, y son sus hombres los que por distintas cosas me contentan. Hoy es sólo uno, el uno que llena el gusto, el uno que se contrapone al estatus quo, el uno que te mira, te oye y te devora mejor; es ese que en mis peores años tacharía de prohibido, pero sólo con su contacto la sangre me hierve, y hasta se me encrespan los intestinos. Soy víctima de la tentación de la que habló la cuica de la Serrano... esa de que toda mujer bien sueña con tirarse a un roto.

Yo diría que es un deber.

No Retorno.

Vamos a darle cierre a una etapa y a refutar a la flor con el fruto, como cuando llega el solsticio de verano, que por cierto estoy esperando.

Se llena el día de flores nuevas y a veces fertilizo flores antiguas que, con su silencio, se guardaron hasta cuando sintieron que era el mejor momento para revelarse; y casi como uno de esos misterios de la vida, después de años compruebo que sí se puede acuñar algo hasta soltarlo... que sí se puede VOLVER.

Los que no vuelven, es porque no quieren. Heme aquí frente a la paradoja del volver y no volver.
Se puede y no se puede. Se quiere o no se quiere. Si es tuyo, volverá a tí.

Volvamos, pero sin volver.

lunes, septiembre 19, 2011

Domar a las Fieras o la División Sexual de Algunos "Trabajos"

Larga historia. Podríamos decir que luego de complicarse las cosas, muchos nudos se fueron desatando, de mano de la paciencia y la fuerza de voluntad. Bien sabido es que tengo 25 amigas, cuyos poderes me negaban lo que yo más quería y pese a eso, me sentí capaz de revertir el "irremediable destino", hasta que lo logré.

Es bueno saberse construyendo algún camino. Es que hay verdades que salen a flote, cuando fueron acuñadas por varios pares de bestias desde hace tiempo, y que abren los surcos. Increíble.

No tengo mucha inspiración, hoy no traje mi don de la retórica a trabajar. Eso no es lo que él me provoca. Más bien lo siento -y lo he sentido siempre- como una fiera, que se finge indomable aunque no lo sea y sin embargo... ¡Finge tan bien! Entonces, los dotes míos que emergen son esos, los de coger dones sencillos y comenzar a calar, suavemente, hasta llegar a donde no llega nadie, hasta socavar los recónditos sectores de lo imperceptible.

Un momento sexista para decir que es pega de mujer, con paciencia, penetrar a alguien hasta las venas más hundidas.

miércoles, agosto 17, 2011

Entrada para la Construcción de un Dique


No es algo como las Instrucciones para Llorar de Cortázar.

Vengo a poner mis dudas de firmamento, sí, serán el background.

Primero me pregunto si será algo perceptible. Luego, si las cosas pueden cambiar.

Cuando me ofrecen lo que quise y di por perdido, es lógico que no podré creer. Se ve demasiado bueno. Muy sospechoso. No lo creo.


Esperando nada. Bloqueada por el miedo.

viernes, julio 08, 2011

Nosabesquédesperdiciotengoenelalma

Y bueno... salud (gratis),dinero... chaochaochao.

Volví al Blog. Volví porque volver es parte de mis sellos, incluso con los peligros que todo eso convoca. Es como un llamado a viva voz para la muerte cuando una clama por el pasado preguntándose si realmente septiembre es un mes de no retorno, como dijo el Gallo, o bien, si se puede doblegar a las energías del cosmos y echar pa'trás todos los septiembres... los 4 septiembres que me separan de mis añoranzas.

Hoy me transporté a un lugar sin Facebook. ¡Qué maravilla! pienso a veces. Quizás de allí en adelante comenzaron las tragedias... no. Fotolog también hizo lo suyo en ausencia de la Gran Red Social. Bueno, digamos que transportarse a un lugar con menos venenos me hizo bien; pero este día también me hizo varios males. Hay retornos peligrosos, me repito.

En un lugar del tiempo en que cargaba con una propia cruz (oh! Lucybell!) quería morir, y cargar con cruces ajenas me hace escapar. Mira... piensa... si ya has cargado con lo tuyo, si ya te sentiste morir alguna vez, si reventaste en pedazos de húmedas estrellas, si estás saliendo adelante, si estás brotando bonita como una planta de marihuana, abriéndote paso de flor en flor, dime: ¿con qué fin? Una cruz ajena, en la mitad de la espalda... me siento egoísta, sabes? y por otro lado, no me siento responsable. No debería sentirme responsable.

Mirar atrás y sonreír. Logrado.
Mirar atrás y sentir sellado el pasado. Son procesos...

lunes, mayo 30, 2011

Édito

En efecto vuelvo a mis textos, y muchas veces ya no entiendo porqué los escribí (perdón si este escrito se desordena un poco, estoy en un fluir de pensamientos abismante), de pronto me desprendo de mis propias obras, ya no soy yo la que importa al escribir sino lo que allí se contiene, ese algo que invita a descubrir, a hacerse preguntas; es el texto que apela a su lector, más allá de mí.

Me acuerdo y digo, ¡Claro, cuánta razón! Yo tuve un poema édito. Lo llamo así porque todos los demás aún no se publican y casi no los conoce nadie. Salí honrosamente mencionada en segundo lugar y lo publicaron en una revista literaria que nunca me entregaron, porque le faltaba un último retouch a la impresión. Quedaron de enviármela, nunca fue. ¿Dónde está Paratopia ahora? ¿Dónde está Lavaquita?

No importa. Yo no escribí para ganar premios: escribí porque sus palabras eran banderas de lucha, porque sus frases dejaban hoyos en las paredes del lugar, porque su sola voz rompía esquemas, y yo que le miraba, lo empecé a escuchar...

Entonces, canté: "Ese ruido es como si asesinaras a una estrella/ el ruido que haces al desatar el nudo de tu cabeza/ las otras cabezas te saludan, sin mas mínimo embeleso/ yo ya perdí esta batalla contra las huellas..."

Debería publicar acá mi poema completo, mostrarle al mundo Voz aquí, para sentirlo más mío; aunque claro, ya no me reflejo en aquello que escribí... o tal vez sí, dependiendo de lo que pase con algunos musos nuevos.

En cuanto a los asesinatos, esos se merecen una entrada aparte.

sábado, mayo 21, 2011

Contreras


No todo ha de ser hecho con mucha lógica aparente, menos cuando no se le debe explicaciones a nadie. Buena fortuna, pienso... pero, más tarde recuerdo que me dieron un sabio consejo, y yo, hice lo opuesto.

Perdóneme, pero yo a usted no le debo explicaciones.