"Un día un árbol me preguntó", y mis lágrimas ya no fueron dolor, sino oro puro para construir lo que viene.
No lo puedo creer. Es como si ya lo supiera. Primero no lo sabía y no se me ocurría de dónde pudiera venir. Hasta que me iluminé. Fue como una epifanía, me dijo un buen amigo.
Cuando empecé a ver, empecé a leer los signos del día y la noche, de los sucesos venideros y de los átomos que se están acomodando para dar un gran paso.
Voy a enviudar, me digo, una y mil veces. Voy a enviudar poco a poco. Voy a enviudar ese día muchas veces, de todos mis queridos.
He aquí la muerte que se acerca a la tierra como un globo que cae. Vicente siempre.
Me pongo lentamente el traje negro y me intento despedir lo mejor que puedo. Algunos me han hecho la promesa de encontrarme en otra vida, unos se ha ido sin decir palabra, un otro se niega a la muerte y se mantiene al acecho; otros dicen estarme esperando y yo me apuro para ir a verlos, para darles la cristiana sepultura, como Dios manda.
Diversas las formas de muerte que cada uno ha escogido (o no). Diversas sobre todo aquellas que sucedieron hace ya mucho, porque ahora al fin me atrevo a visitar sus tumbas. Sin ser Magdalena. Es sin llorar, como dicen en las pichangas.
Voy a enviudar y no quiero. Mi mayor temor es que el corazón que agrandé y que hinché por tantos años para dar gran cabida se apretuje y se bote a flojo.
Será el desafío entonces mantener la vivacidad, la alegría y la pena, el dolor y la ilusión, la capacidad de reponernos ante todo; con traje negro de viuda negra y con traje rojo de reina.
Reina de corazones, me quiero hacer llamar.
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lunes, diciembre 22, 2014
Muerte Anunciada
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sábado, abril 27, 2013
Para un final
Justo en esta tarde en que la objetividad se toma mi cabeza, comienzo a notar que corresponde odiar, tener rencor y renunciar con rabia a lo que resultó un montaje catalizado por una buena dosis de labia y otro poco de imaginación. Es lo más lógico, dicta la razón.
¿Qué sentido tiene tomar caminos impulsados por la curiosidad y luego renegar de ellos? Parece que fue ayer cuando tomé mi paracaídas y me dije entre una estrella y dos golondrinas. La única forma de saber era hacerse a la mar como a los viajes del corazón, ondulando en los misterios errantes e intermitentes de la vida joven, de esa vida que se muestra abierta y sencilla.
Perdonarme y perdonar. La tarea escencial.
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sábado, marzo 23, 2013
Fue + Abrir los Límites de lo Posible
Estoy tan al sur del mundo que encuentro que a mi mundo le entra poca luz.
Arremetí desesperada contra la falta de lumbre y acepté el centralismo de la larga y angosta faja, hasta para conseguir espasmos ardorosos. No me lo perdono aún.
Y debería, porque los tránsitos físicos y los recorridos aeroespaciales se suman a mis viajes de memoria, cargados de afectividad. Me salí de la ciudad. No podría profetizar en mi propia tierra.
No soy culpable. Me desvisto de todo traje de autoflagelo y corro sin harapos hacia mi propia redención.
Muy concreta, muy pragmática. La idea es seguir el camino, mas no adelantarse a los hechos. Hay saberes sinceros que se agradecen porque distienden el aire y permiten bailar sin dolores algunas noches rojizas. Cubriremos, entonces, nuestras necesidades básicas sin titubear, sin torearnos como lo hice con otros en el valle central. Acá no valen los juegos de rol, sino la equidad, el equilibrio, el punto medio; es otra la lógica.
Me cuesta. Paciencia, tiempo, energía. Yo era otra máquina extravagante, programada para otro tipo de extravagancias. Se avecina otro cambio de paradigma, me repito en un silencio poco calmo. Confiar en los hechos es la nueva ley, que no deja de lado los sueños, sino que persigue tenazmente aquellos indescartables, aquellos posibles.
Ahorrando energía como se usa en los tiempos en que la moda es hablar del calentamiento global. ¿Qué conseguiría desgastando mi mente?
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domingo, diciembre 30, 2012
Sentido Práctico
Que me sirva. Que sirva para (des)continuar aquello que se dirige a una destrucción inminente. Que renuncie al servilismo; eso debe ser lo más importante, seguido de esa permisividad que he de darle a mi sentir para que (a)flore como es.
Romper las ligaduras de las venas. Los lazos de la respiración y las cadenas (...). Cadenas de miradas nos atan a la tierra. Romped, romped tantas cadenas.
Esta es mi forma de empoderamiento. La única que en este momento de mi vida me faltaba. Para eso es todo esto, para tomar el control y dejar de depender de aquello que la educación me impuso, que las normas ciñeron.
Soy mía, estoy completa. Puedo pasearme por las grandes alamedas desnudas a media mañana con los labios resecos y sin Blístex, si así lo quiero. Puedo volver de la lluvia y de los truenos sin saber qué pasa, comenzando a tomar las riendas, a comprender. He tomado posesión de aquello de lo que me privaron y que siempre fue mío.
Ojo, nunca dije que no podía compartirlo.
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Talí Naló
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domingo, diciembre 30, 2012
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sábado, diciembre 01, 2012
Me decidí.
Hoy me levanté con un ideal claro. He decidido enamorarme, porque he decidido creer que amar es una decisión muy profunda y racional. Me voy a enamorar de un hombrecito no muy alto, pero muy grande, al que le gustan mis pecas y mi piel blanca cuando respira a media luz al lado suyo. Él siente una gran predilección por el misterio, por la espera; y yo hasta no hace mucho sentía predilección por las certezas y la inmediatez. Sé que le obsesiona el autoconocimiento, escarbar en todo, no mover ninguna pieza sin pensar en cada detalle y pulir cada maniobra como si se tratara de un producto de la más fina de las artes.
Este hombrecito muere por volver, y yo cada día me desvivo por salir. Las inevitables pugnas de nuestras ideas garantizan el movimiento retroalimentativo de nuestros engranajes, prolongando la historia más de lo que nos parece posible. He decidido que quiero seguir compartiendo esa mirada de asombro, cuando nos preguntamos cómo llegamos hasta aquí, y comentamos que nunca nos pareció posible.
Mi decisión contempla rituales hermosos, solemnes. Uno de los primeros es hacer las maletas, siendo consciente de que he de partir a donde los recovecos del ímpetu me lleven; las hago ligeras porque con los años y los gajes del oficio de viajera he aprendido a prescindir de los cachureos. Le secunda el peinado, ese amarre de cabello medio casual que me hago en las mañanas soleadas, y ya a media tarde me lo suelto para abrigar el cuello, para que el viento resople entre las hebras enmarañadas mientras me buscan la piel, y el deseo. Por último, ritualizo mi caminar: avanzo como una gacela, con una fuerza sagaz, medio seductora... y voy pensando que así mismito como camino es que beso. Recuerdo mis besos extraños y extrañados, mis añorados labios que los kilómetros convertían en imposibles, los distintos, los que despertaban todo y no se aproximaban a nada... ni nada. Enciendo un cigarro, mi último ritual. En mi actitud parezco displicente, aunque mis pensamientos tienen una importancia descomunal: temas de vida o muerte se debaten en mi mente que aún se tambalea entre la asención resignada hacia la adultez juvenil y el idealismo impetuoso de la adolescencia que quedó atrás.
Otros rituales no caben en este orden sistemático: pienso en tatuarme, me ajusto el cinturón del trench, me repaso los labios con fucsia, me cuelgo la mochila, enciendo el SonyWalkman, me salto las canciones que no tienen el mismo beat que mis pisadas. Me he decidido, me he decidido y voy al encuentro, y voy y me encuentro conmigo y con lo nuestro que no sé si es.
Otros rituales no caben en este orden sistemático: pienso en tatuarme, me ajusto el cinturón del trench, me repaso los labios con fucsia, me cuelgo la mochila, enciendo el SonyWalkman, me salto las canciones que no tienen el mismo beat que mis pisadas. Me he decidido, me he decidido y voy al encuentro, y voy y me encuentro conmigo y con lo nuestro que no sé si es.
Con más actitud que firmeza. No hay pie atrás. Ya decidí. Y decidí esperar a que decidiéramos juntos.
Nos vemos la próxima semana.
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Talí Naló
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jueves, agosto 09, 2012
Oráculo
Primero andariega, luego adherente.
He de pasar por estas tierras como extranjera, siguiendo las normas del lugar que me recibe. Le pregunto al nativo si iba a ser ciego que Dios le dio esas manos, o mudo, porque Dios le dio esos ojos; le pregunto al nativo cómo es la costumbre en sus territorios, y la sigo, adaptándome a ver si logro ser profeta en mi visita al exterior.
Más tarde, tomo plena consciencia de que cada movimiento ha de ser hecho ligado a un otro, otro que no defino ni como cosa ni como persona, pero siento su compañía en este camino. Mi rectitud y mi línea me devuelven lentamente a mi sitio, y si se puede, salgo bien parada de toda esta funcia.
Hay que prometer, aunque cumplir no esté dentro del plan... todavía.
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viernes, diciembre 23, 2011
Tiempo al tiempo
Einstein tenía razón, el tiempo es relativo. No sólo lo es desde la mirada de las leyes de la física (ya que la ciencia es el modo del saber de moda en estos días), sino también desde la perspectiva de las construcciones culturales que hacemos. En fin, es fin de año, y la gente empieza a preguntarse qué pasó, a hacer balances, a comenzar de cero, etc.
Yo por mi parte no creo en el calendario romano ni nada de eso, pero en vista que nuestros tiempos están dados por la estructura cronológica de los egos de los emperadores, también me pongo a hacer cosas parecidas a las que hacen los comunes mortales (hey, ya dije que no era un mortal común, cierto?): estoy en el retroceso de hacer pasar este año ante mis ojos en un par de imágenes, viendo mi verano trabajólico atravesado por enamoramientos fugaces y retornos a la libertad; viendo el inicio de esta etapa universitaria, la carga académica, la toma de consciencia, la fusión de culturas y el aprendizaje gracias a mis pares; viendo el constante análisis de mi propia vida, los remakes, mea culpas, construcciones de identidad, crisis y catarsis; mirando cómo pasa mi existencia rauda rauda, soy dueña de casa, estudiante y trabajadora... soy hija, hermana, amiga, colega, compañera, alumna, y para algunos un imán.
Es desde ese imán que se desprenden las mejores historias de esta bitácora... quién sabe qué depararán los nuevos magnetismos.
Más análisis en la medida que el tiempo lo permita. Ironías de la vida.
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domingo, diciembre 11, 2011
The Earth
He aquí la muerte que se acerca a la tierra como a un globo que cae.
Anoche escuchamos Kimdracula de los Deftones, y entre sus acordes desgarradores, la voz de Chino Moreno y uno que otro vaso de alcohol, algunos nos acordamos de cómo el dolor nos hace recordar que somos carne, que tenemos alma, que sentimos... que somos pura maraña de emociones.
En mi caso, los Deftones me acompañaron esa etapa de desangramiento constante, de permanente dolor en ese rincón de mi vida donde de pronto me sobrevino una soledad desgarradora, no tanto presencial sino más bien interna. Muchas veces me vi caminando por las calles, como buscando algo entre la gente, preguntádome el porqué de muchas cosas en el mundo, valorando a la humanidad a través de sus heridas, odiando también a las personas por sus caidas, juzgando, intentado olvidar, volviendo a recordar, amando y desenamorándome como podía.
La sensación principal que se me viene a la mente es la de un vacío en el centro de mi pecho, producido de seguro por una mano que de sorpresa se metió en mi ser y me arrancó un pedazo de carne del centro del cuerpo. Y la yaga ahí, sin cerrarse, tan grande como abierta, yo la portaba como estandarte de mi vida, día a día.
Es cuático sentir ese tipo de dolor, un clamor casi simbólico se instala en el ser, cala hondo, se siente hasta los huesos. Y con nada se va, menos cuando los cortes son abruptos y no se comprende qué pasó. Repito, es cuático el dolor, y a pesar de que uno siempre lo evade, tenerlo es un don. Quién no sufre y pasa por la vida sin sentir, pasa en vano. Un corazón sin heridas es un corazón sin pasiones.

Es más heavy aún el dolor pegado por las paredes de la pieza, instalado en las melodías que hacen de background, respirado en el aire pesado del calor de enero, atrincherado en las patas de la cama, apelmazado en las sábanas y en la almohada poblada de lágrimas pesadas. Es fuerte porque había una salida muy fácil para acabar con todo, pero yo no sería lo que soy hoy si no me hubiera tocado contra ese fondo.

Lo miro y todas mis angustias de adolescente se alojan en su figura, así como las mejores sonrisas y los sentimientos más puros. La polaridad vida-muerte está contenida en lo que me pasó a través de él, casi como un ícono de motivación, usado para hacer llorar... bien de alegría, bien de infinita tristeza.
En fin, es A Pain That I Used To...
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Talí Naló
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domingo, diciembre 11, 2011
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viernes, noviembre 18, 2011
De crisis y flores

Quería superar la estadística de mi blog y escribir más el mes pasado, pero claro, todo estuvo muy tranquilo... sólo en momentos de tragedia y profundo cambio sale lo mejor; son las transiciones y los conflictos las semillas de la inspiración.
Voy a pensar con ganas de quedarme en lo bueno y filtrar el aprendizaje frente a tanta basura. Conocer, ver, vivir, hacerte etnografía y mirarme pa' dentro cuando te miro son cosas que quedan a pesar de los cortes en pro de lo sano. Ya no estoy para los trotes de los 15 años aunque los recuerde con nostalgia; ya no estoy para desvivirme o tocar fondo, como cuando... ya... mejor no recordar ciertas cosas.
Saldré ahora mismo, a comprar cartulina azul...
...sí, para hacer un sobre.
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viernes, noviembre 18, 2011
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jueves, noviembre 10, 2011
Ser o no Ser
Me encuentro en un nuevo vaivén... o más bien se manifiesta un vaivén que ha sido silenciado, apaciguado y quizás también un poco aportillado.
Qué lástima... es una nueva lástima de no saber; ¿y para qué las certidumbres? No debería necesitarlas sabiendo que la vida es un constante cambio, una crisis permanente, una mariguancia cimentada en esa suerte de dialéctica que la hace emocionante.
Es sólo que al menos tengo que aclarar un tema de identidad personal, de lo que soy y no soy; y esa cuestión es grande. Me interesa a veces ser una combinación de cosas, y otras veces quiero ser certeramente una sola, me quiero erigir y construir... y de dónde saco los pedazos, nadie sabe.
Me quiero sacar tu yugo; quiero ser yo la que te lo ponga, por masculino que suene.
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domingo, octubre 16, 2011
Emplazar es la moda
La palabra del nativo ha pesado mucho más todos estos días; el forastero pasa al constructo de un pasado reciente no demasiado trágico, casi como una historia en stand by, al ritmo disonante de una travesía irregular y estrictamente académica.
Los altos y bajos son parte de estos procesos de crisis que van ayudando al ascenso. Yo lo veo así, y ahora me siento en algo como la expansión-consolidación de una nueva forma de sentir. Hay una experimentación de sensaciones sin precedentes.
Persistes tú, persisto yo. Persistió una historia a relatarse en la mitad de un microcuento. Si no se cumplen los plazos, se apuran las causas o bien se descartan... se desatan, se desacatan, se destacan, se atacan, se acatan, se estancan.
Múltiples dimensiones de lo que yo, junto a varios tu, soy... o podría ser. Esta es la entrada de los imposibles y posibles.
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lunes, septiembre 19, 2011
Domar a las Fieras o la División Sexual de Algunos "Trabajos"
Larga historia. Podríamos decir que luego de complicarse las cosas, muchos nudos se fueron desatando, de mano de la paciencia y la fuerza de voluntad. Bien sabido es que tengo 25 amigas, cuyos poderes me negaban lo que yo más quería y pese a eso, me sentí capaz de revertir el "irremediable destino", hasta que lo logré.
Es bueno saberse construyendo algún camino. Es que hay verdades que salen a flote, cuando fueron acuñadas por varios pares de bestias desde hace tiempo, y que abren los surcos. Increíble.
No tengo mucha inspiración, hoy no traje mi don de la retórica a trabajar. Eso no es lo que él me provoca. Más bien lo siento -y lo he sentido siempre- como una fiera, que se finge indomable aunque no lo sea y sin embargo... ¡Finge tan bien! Entonces, los dotes míos que emergen son esos, los de coger dones sencillos y comenzar a calar, suavemente, hasta llegar a donde no llega nadie, hasta socavar los recónditos sectores de lo imperceptible.
Un momento sexista para decir que es pega de mujer, con paciencia, penetrar a alguien hasta las venas más hundidas.
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sábado, agosto 06, 2011
La Ruta de los Peligros

En esta cumbre nunca antes alcanzada se muestran ante mí los más bajos de los instintos, las dimensiones más primitivas del ser, las actitudes más ruines, los deseos más oscuros, los pensamientos más ocultos; todo aquello que la perfectibilidad humana debiese eliminar conforme al avance en una tarea tal.
No tengo nada que me ate, no le debo explicaciones a nadie. Ya casi no tengo prejuicios, ya no calzo con estereotipos, ya no me ajusto a los ceñidos ropajes que visten a la mujer de mis tiempos. Sólo me quedan harapos, vestigios repugnantes de lo que podría haber sido otra yo; habría sido otra, una mujer sin mácula, demasiado linda, demasiado perfecta, muy complaciente, muy niña bien, desagradablemente correcta, sumamente ideal.
Se revela todo, la cara del bien y el mal convergen. Las miles de aristas de una sola cosa se muestran, se desnudan de a poco, revelándose éstas en su ambivalencia, con sus múltiples significados; y yo, atada a nadie, las tomo y juego, me gusta el fuego y me quemo.
Que en la confianza está el peligro, que en la nostalgia está el peligro, que en la resignación está el peligro, que en el temor en el temor en el temor está el mayor de los peligros.
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viernes, julio 22, 2011
Madre, Ciudad, y Tatoo

Escuchar hip hop y pensar en el tatuaje que potencialmente me haría el Wentru para ayudar a no olvidarme de mi tierra y de los males que me aquejan en relación con mis madres.
He escuchado rock toda la vida, y sin embargo sólo en una canción de Elefante Mecánico que conocí como hace un mes encontré la frase ideal: "madre ciudad, te amo y te odio, esa es la verdad".
Yo nací en una de las muchas cunas del liberalismo, o una de las principales de este país. Aprendí que eso no es sano ni bueno fuera de esa urbe progresista, consumista, neoliberal, capitalista hasta las vigas. Yo me crié, como dijimos con Maxi "con el manual de vitrineo bajo el brazo", y no reniego de él, no es que no me guste... es sólo que pienso en las miles de malas consecuencias de este vil sistema y no puedo evitar entristecerme... mucho más que de sentir alguna furia. Punto aparte es la gente superficial, apegada al catolicismo, las iglesias... es esa gente que prefiere dejar todo como está; aunque puedo convivir con ellos sin mayores problemas.
Allí es donde la odio.
Pero por sobre todo la amo, porque tiene un sello especial, una luz distinta; hasta un aire más rico aunque los estudios ambientales digan lo contrario. Ella es grande y siempre floreciente. La voy a ver y tiene cada vez algo nuevo: me muestra una nueva arista, otro ángulo de su belleza; me sonríe con sus luces, sus calles, sus paseos populosos, su fusión de culturas. De un lado, donde se pone el Sol, encuentro los clímax del urbanismo, el paisajismo y el progreso. Del lado de Neruda, de los rincones de la Estación, le brota la raíz milenaria indígena, las tradiciones, el contacto con la ruralidad que se nutre de una capital que se agranda al inhalar y exhalar movimiento, cambio... un ritmo imparable.
La tuve 12 años, me la quitaron a la fuerza; aprendí a amarla más y asimilé el porqué de odiarla. A la otra la tuve 18 años, me la quitaron del mismo modo... y no sabes cuánto deseo que lo mismo suceda.
Me comprometo a gestar el boceto ahora mismo.
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sábado, julio 02, 2011
19

Es probable que por culpa de esa tregua grande yo haya dejado de escribir por algunos días. Pero hoy, con una canción, de esas con clichés como "all i think about is you" me puse a recordar cuando en algún momento de este ciclo nuevo no podía sacarme a mi primera gran fijación de la cabeza.
Es bueno mirar atrás, saber que se hicieron cosas y, independientemente de si salieron bien o mal, poder sonreír al pasado. Quedamos los que pueden sonreír, dicen por ahí, los que saben de trova.
Es bueno tener de todo un poco en la vida: por eso quise hacer todo lo que pudiera anoche. Ya dejé el 2010, pasó el wetripantu... tenía que terminar de despedirme de una etapa telúrica... soltarla, dejarla ir.
Eso sí, no dejaré ir algunas cosas, como el sentido de la estética que me prohíbe dejar de mirarte, nazareno víctima de mis ojos. Puedo hacerme cargo de la verdad y no sangrar, porque hay otras cosas que mirar en la vida, más allá de tu belleza. Anoche había que mirar la noche, la noche que ardía toda sembrada de estrellas.
Anoche había que despedir y reencontarse, despedir y reiniciarse, despegar y afiatarse, desdeñar y apreciarse. Dicho y hecho.
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lunes, mayo 16, 2011
¿Valdrá la Pena?

¡Viva la ruralidad!
Es la pregunta de casi todos los días. Sucede que nos desvivimos por nuestras metas y, de pronto... ¿Cómo estar seguros de que funcionará? Al menos a mí me gustaría a veces -sólo a veces- ser como uno de esos caballos carretoneros que sólo miran hacia adelante y no se preguntan por nada; o bien, si lo hacen, no parecen reparar demasiado en ello.
Quisiera poder hacer como hice muchas veces antes: acometer mi propósito sin siquiera pensar en recompensa alguna, sin desear el más mínimo fruto para mi esfuerzo. Sí, llevar a cabo esas tareas altruístas... demasiado nobles para mi envejecido espíritu.
Sucede que a veces me siento vieja de allí, de ese lugar que rejuvenece con los amores; debe ser que ando buscando eso: volver a tener el espíritu joven, creer que de una esperanza se puede saltar al cielo (volver a creerlo), luchar por causas que algunos dan por perdidas, no perder la capacidad de asombro, no perder la curiosidad.
... Yo misma planteaba que esas eran cualidades fundamentales para que la vida tuviese sentido. No es mi vida un sin sentido, no... es que ya no doy puntada sin hilo nada más.
Debe ser que busco rejuvenecer el interior de otra manera, pues los amores lo logran, y para mi gran amor, el arte, va quedando poco tiempo de la rutina diaria, obviamente, poco presupuesto.
Debe ser que me enredo, en estas ganas, estas ganas infinitas de indagar hasta el fondo, de mirarme al espejo en ninguna agua sino en ese par de ojos que el mar arrastró hasta acá. Debe ser que busco soles en la mitad de una luminaria tenue, que salgo disparada como de una catapulta a causa de un roce. Y como es mi costumbre, quiero certezas, las quiero ahora ya.
Qué fuerte. Hay cosas de mí que están viejas, que quisiera cambiar. Va siendo hora de mudar la piel, sin embargo habré de encontrar el zipper que la abre y la cambia, como primer paso.
Cómo te miro sin mirar futuro, aunque haya puntos a los que no llego contigo, a los que mi imaginación no alcanza todavía. Cómo te miro sin pensarte como respuesta, aunque me origines todas las preguntas.
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viernes, mayo 06, 2011
Me, myself and I
No quisiera incomodar a nadie con lo que escribo. Tampoco quisiera andar por la vida pidiendo perdón.
BASTA. Hay que empezar a ser, simplemente SER. Si les gusta bien, si no, mala suerte... basta de estereotipos fomentados por el Sernam y de hueás raras. Yo quiero tomar al toro por las astas en función de lo que siento. Así se hace la vida, o al menos así hago yo la mía...
... eso te lo expliqué a tí ("a tí que cuando sonríes haces pensar en el comienzo del mundo...") y lo reforcé con mis dedos. Verás que mi corazón y mi mundo están tan pegados que el esmalte de uñas se me corre con facilidad entre los dedos que los representan.
Voy a hacer la vida con el corazón, incluso si creen que es una estructura frágil.
Lo demás... al carajo!
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martes, mayo 03, 2011
Brujas
Antes me habrían condenado por hereje; y no sólo a mí, sino a cualquiera que supiera sumar más de 2 dígitos. Yo las condenaría por venenosas.
Ha empezado otro ciclo. A algunos les digo adiós y a otros bienvenidos.
...Sí, incluso a los enemigos.
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sábado, abril 23, 2011
17

(ajajajaaaa!)
Son exactos 17 los que me demoro en olvidar. Si tienes dudas, rebobinemos:
Era 28 del mes que sólo trae 28. Nos despedimos. Así fue, como sólo tú y yo lo sabemos hacer... fue entre marañas de impenetrables junglas, de dudas, de rabias, de risas y deseos... profundos deseos. Como nunca nos quedaron las marcas en la piel, como grabadas! y duraron lo que tenían que durar -hablo por mi piel, no me atrevo con la ajena- porque cicatrizaron al par de semanas.
A los 17 días me pude mirar en los ojos nuevos. Hubo cosas que contribuyeron a ello: la casa, el humo, los sonidos, las risas, Youtube, el ambiente, las nuevas ideas.
No lo volví a mirar igual, es que no lo puedo volver a mirar igual... imagínate tú que te vuelves a encontrar con alguien que comparte tus aspiraciones intelectuales, tus proyectos y tus pensamientos y, además de eso, los comprende. No podrías ponerle los mismos ojos que al resto, ni vestir sus ojos con los ropajes de cualquiera, no.
Perdóname si respondo -en este caso exclusivamente- al prototipo de fácil. Pero no me voy a negar a reconocer que olvidé en 17 días... ¡las cosas me pasan en periodos de esa extensión! ¿y qué le voy a hacer? contigo así pasaron y sucede ahora.
¿En qué día del ciclo estaré ahora? como para preparar el equipaje por si algo sucede.
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lunes, febrero 14, 2011
Patas Arriba

Me había puesto a leer ese libro de Eduardo Galeano. Es brutaaaal! Nos saca el rollo como latinoamericanos, me abre los ojos y me sirve de antesala a lo que va a ser mi tema durante unos años más... me voy metiendo esa idea en la cabeza.
Es que el otro día enchulé un cuaderno y no me divertí tanto. Voy necesitando otros tipos de terapia pa' soportar esta perra vida, o más bien la parte perra de la vida.
Yo también me siento Patas Arriba... ¡Es que me dieron vuelta la vida de un día pa' otro! Imagínate lo que es mentalizarse para lograr algo, fijar un objetivo y que de repente PAAAF! Cagó ._. (...)
Tal vez no tendré el cash para tantos óleos y tan alto arancel, pero hay cosas sin precio presentes en mi casa, en mi hogar, en mi familia... el concepto de familia, por cierto, presente como nunca. Hacer cosas en grupo sencillas como reir, o más complejas como planificar una salida... son invaluables! Me vuelvo a mirar a mí misma a través de ellos y al parecer está cambiando esa forma mía de mirar la vida.
Por otro lado me pusieron patas arriba como hace un mes... hay que reconocer que estoy de cabeza, que me diste vuelta las estructuras, que hiciste que olvidara muchas cosas (o que las superara), que hace miles de días y cientos de meses que no me llenaban así el gusto tan bien y tan rápido como lo hiciste tú... con la simpatía innata y el corazón joven.
Es que me encanta irte hojeando las páginaaaaaas! :D
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