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lunes, noviembre 25, 2013

La Cuadratura del Círculo

Que tenés que ser el cambio que querés ver en el mundo.

Apuntalo en tu agenda mental, Barbie. Igual que esa idea de que la gente aparece en la vida por cualquier cosa, menos por azar.

sábado, marzo 02, 2013

In-vierno (o mini crónica de un pasado difícil)

Se escucha la misma música que en aquellos días de viento norte hacía esfuerzos inútiles por sanarme esas yagas feas, hechas con rapidez, en la estación anterior. Me sumergí entonces en una pequeña peregrinación. Invierno. Ruta 5. Patagonia/Geisers. Puras canciones de Marciano, pura música ambiente, ideal para ser rellenada con mis pensamientos.

Las mañanas nubladas se parecían a mi cabeza. Mis andanzas por la Feria Pinto, melancólicas, eran percibidas incluso por los locatarios acostumbrados a tanta gente raída, a tanto paso tambaleante, a tanto mal traer. 
Quien diría que meses después me encontraría a pocas cuadras de allí bailando, apoyando una libertad de expresión en auge en estos tiempos. Linda la D'Boys, que ya no existe.

Rap de la zona igual cuenta historias. Me recuerdan que "Temuco tiene ese gris, ese no sé qué, que te petrifica donde estés...". Y yo, convertida en piedra azul-sagrada me fui a mi casa como si me hubiera ido a La Meca: cada paso que daba para llegar hasta ella tenía una connotación simbólica. y más aún, el destino final.

No me desnudé por las calles azules. Sola, como una pluma que se cae de un pájaro en la noche, no tenía a quién deleitar con tal espectáculo. Quise encaramarme cerro arriba y recordé que soy sureña y que los cerros pelaos y enmarañaos son propios de tierras que me son ajenas y que sin embargo generan en mí un gran deleite.
Tenía mucho frío de cuerpo y aún más frío del que cala más adentro. Abandonada a mi suerte, desolada, intentando comprender; con ese nudo en la garganta que no se desató hasta que hice mi segunda travesía.

Saqué pasajes sin saber a dónde. Y me fui pa la capital.

Aún es asombroso recordar que 7 días antes de realizar una fantasía de hace casi 5 años, estaba como una plañidera sin goce de sueldo, por un mal episodio de los tantos dramas de mi vida. No lo puedo creer. Ahí, en la ondulante máquina del engranaje santiaguino. Fascinante.

Y lo demás, ya es parte de otro capítulo en el que dejé de moquear.

martes, mayo 10, 2011

La Resistencia.


Resulta que estoy aquí, con esta atadura. Resulta que estamos, atados a esta pseudo-dictadura que mata, poco a poco, a nuestro entorno y en un futuro no muy lejano, a nosotros mismos.

Qué dolor, que pena. Me siento como un Arauco, tengo esta pena grande. Hoy soy como una esponja: agarré el dolor y cual plañidera -sin sueldo- lloro la tierra de aquellos que la añoran y la ven irse, vendida al poder económico, a los peces gordos...

El dinero se acaba... ¿Qué no ven? Se están malogrando a sí mismos, nos están malogrando sin preguntarnos nada y la impotencia se acrecienta... y cómo no, si ni siquiera podemos alzar la voz, siempre esa represión, siempre; porque sí, es una pseudo-dictadura! Volvemos a los '80, no puedo decir nada, me cae mal Pinocho y por decirlo me detienen, por tener conciencia social nos callan, por defender lo nuestro nos violentan. No señores, no es moda, no somos neohippies en la postura de la alegre rebeldía jota jota cé cé. Las cosas van mucho más allá... quizás sea ese el problema: aquellos que tienen el poder en las manos sólo ven las cifras, su cerrado espectro no les deja ver lo que nosotros vislumbramos... y lo peor de todo es que se vislumbra negro.

Con rabia me voy a seguir mi rutina. Con un nudo de impotencia en la garganta, con una yaga en esa parte del alma que ama a la tierra, a mi tierra.

En mí no lo van a detener, yo lo dejo... que avance, que avance...