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viernes, noviembre 07, 2014

Diagnóstico

Tengo un romance tormentoso con un sujeto llamado Santiago. Lo conozco hace algunos años, aunque no de corridos: va y viene, viene y va; voy y vuelvo de él. Le conozco una que otra ruta y le sigo los pasos, pues ya me he memorizado algunos de sus caóticos trayectos.

Me cuesta entender por qué me marca tanto, por qué me determina y me configura si no soy de él. Voy y vuelvo de él, eso ya lo dije. Está en muchos de mis recuerdos, de mis escenas furtivas.

Lo he visto claro en las mañanas, mostrándome el Sol con los brazos extendidos; besando el valle central y ascendiendo por mis colinas, a plena luz del día.

Lo he visto cerrado en las noches, bordado de luces tiritonas, de lentejuelas partidas; acribillado contra sus propios miedos, contra sus hondos silencios, contra los ruidos de sus frenos temblorosos. Allí mismito lo he visto rozándome la cara con su frío y guareciéndome en sus aleros descuidados hasta llevarme a buen puerto (vámonos a Valparaíso dijo un día).

Lo he visto ser una fiera que se acelera con el correr del día, que se persigue la cola; voraz, que acecha, que intenta huir y no tiene dónde. Pobre de él.

Una de las cosas que de él me encandilan es la música que le hace juego, como combinando con sus despreciados colores de calle antigua, de incertidumbre holgada, de sobre-transitada vereda. Resuenan en sus recovecos los recuerdos de mis primeros descubrimientos en torno a su vasto y extenso cuerpo, cuando le exploraba la piel con un poco de vergüenza pero con pasión desmedida. Me recuerdo de haberlo visto latir, de haberlo visto vibrar a mi son y al son de la música esa a la que me refiero, la que siempre digo, la que ameniza sus contornos mal delimitados.

Pasamos por épocas de clímax, vivimos juntos delirios de omnipotencia. Nos enredamos, nos perdimos: yo en él, él en mí. Santiago es un tremendo adversario y pugnábamos por quién sucumbía ante la seducción del otro. Me hice su carne y él hizo carne de mí. Fue como un torbellino y yo sin ser terremoto tuve derecho a réplica. Larga historia.

Hoy día nos encontramos y lo transito desconfiada. Ya he visto lo mejor y lo peor de su ser. Es peligroso pero embriagador. Es fabricante de artimañas y tiene espejismos en el bajo vientre. Sin embargo quiero volverme a él, hundirme en sus venas, transitar por ellas sin ningún respeto y comerme ya sin vergüenza sus rincones bien definidos.

Delicada impertinencia la mía, que con los ojos miro, con los pies avanzo, con las manos exploro, y no siento culpa.

Volvamos.

lunes, octubre 07, 2013

EstrellaFugaz

Hoy es uno de esos días de mini-truinfos; me merezco una esterellita, pienso yo.

La espera aún es larga, pero con estos pasitos se acorta, como queriendo ser más suavecita y no por eso menos eficiente. Bonita cosa! Mirar al fondo del ojo rapaz con la naturalidad total del primer día y de todos los demás días.

Te juro que prefiero esa naturalidad ligera en vez de un mar de pasiones tormentosas que no tienen asidero alguno, ni sustento ni sustrato, ni sueño ni vigilia. De sólo acordarme me da náuseas, si ASCO.

Es una de esas pequeñas grandes alegrías que vienen cuando la liberación aparece. Todo se distiende. Un poco de lluvia para los campos secos... un poco de libertad para el agua de los diques.

Prefiero mirar como la balanza se sacude cada vez menos, hasta encontrar el punto exacto en donde juntos, nos reunimos con los demás. Sano equilibrio de dos fuerzas que se malentendieron.

¿O que no llegaron a comprenderse?


lunes, abril 01, 2013

Emprender el día

La primera duda que me asalta es si soy mejor persona por las mañanas, a media tarde, a la hora del sunset o en las noches tibias de luna llena. No lo sabré responder. Cuando era jueves yo me repetía anoche, anoche, anoche, perdía mi tiempo: lo mejor vino pocas horas después del amanecer.

No es que le tema a la mística de los rituales, que con ella se hacen hermosos, no. Me da miedo quedar para siempre en el estado liminal, para siempre allí pegada, sin ser lo que fui ni lo que quiero ser. Es el momento que los orientales llaman Después de la Consumación; cualquier movimiento hace romper el equilibrio y sin embargo, es necesario moverse, seguir con la vida.

Movimiento y reposo, tal es el movimiento del universo.


sábado, enero 26, 2013

Al puerto

Hay noches en que me pregunto por qué no puedo ahondar en tí, Valparaíso, cerro abajo, cerro arriba y avanzarte a medida que el cielo semi azul se vaya posando sobre tus heridas hechas por barcos mal varados en medias estaciones como la primavera o el caer (fall). 

Me quiero posar sobre las noches redondas en tus bares que rinden culto al sunset y al tequila sunrise, después de años de preguntarme si existías y de buscarte a tí y a tus mareas que ondulan a una multiplicidad de culturas con su vibrato incontenible. Quiero mirar como bits de una foto a los pequeños puntos coloridos que conforman tus caseríos encaramaos a la mala, y pintarte las huellas de mis zapatillas en tu abdomen de escalera gris y de alquitrán derretido.

No sé qué pasa que no puedo; le echo la culpa al destino. Mientras tanto bonita, te sueño; y es que te prometí volver, madre de todos mis anhelos adolescentes.

martes, diciembre 25, 2012

Delicias de la Memoria


Estoy volviendo pues, como de costumbre. Nadie lo sabe, salvo yo. Mejor así, pienso, conformándome; es lo mejor y lo más sano, porque es mío y nadie más puede comprenderlo tan bien.

He vuelto al lugar. Es curioso ver cómo las piezas se han puesto en orden nuevamente. Cada cosa en su lugar. Ninguna otra casa de muñecas está tan ordenada. Todo lo que transcurrió fue desorden... desorden, caos, estragos, revueltas, motines; maravillosos alborotos por cierto. Ahora es como si se cerrara algo, aunque no muy firmemente. Sólo unos hilvanes disparejos sujetan un poco los cauces de río que se inquietan o se aquietan según el estímulo proveniente del exterior. Esa siempre ha sido mi consigna, no dar puntada sin hilo.

Cerrar un ciclo, ya sea con un fino hilván o con costura reforzada, implica para mí imaginar su redondez y retomar sus inicios, al menos para afirmar la última puntada, el último centímetro de amarre, que se continua de tal forma en que no se sabe dónde empieza, ni menos dónde termina... o si es que termina. Es por eso que me miro por encima del hombro. Es por eso que miro pa' trás. Es por eso que me gusta caminar, para volverme sobre mí misma y mirar el camino andando, ojalá con el Sol poniéndose detrás, bien cliché.

No quiero parar. Seguir, aguerrida, fuerte, cazadora, vehemente. Lo que más le pongo a la senda son ovarios y pies. Algunos creerán que llevo maletas de maquillaje, tacones, ropa, revistas de moda, espejos. Lo mismo da. Ovarios y pies, dije. Los viajes ya no son míos sino de mi memoria; los caminos andados, los cerros, soles, aguas, brisas, arenas, lluvias, cementos, puentes, pehuenes, altares, micros, personas se me mezclan en la cabeza y de repente en la cuchara también. Menjunje aparte son las pieles, olores, carnes, sonrisas, ropajes, lechos, paredes, sustancias, y otros psicotrópicos que me producen síndrome de abstinencia de sólo acordarme... una lenta convulsión adormecedora me invade de sólo mezclar los viajes y brebajes que sintetizan este desorden de vida que tuve mientras pude... y que tendré mientras lo goce.

Hasta que el cuerpo aguante.

sábado, diciembre 01, 2012

Preliminares (o ensayo del discurso maqueteado)


Qué entretenido rabiar contigo -dije-. Sembrarte estrellas en la nuca también.

Como no me entendió bien, me pidió que me explayara. Saber que le interesaba conocer mis ideas me produjo un alegre entusiasmo con el que me lancé a realizar tal tarea. Le conté de muchas cosas que ya sabíamos, incluso colaboró en mi labor. Las buenas noches de música a media luz, adornadas por cervezas de mediana calidad, fueron el primer argumento sólido, y luego pasamos a las irreparables distensiones causadas por las contingencias de nuestras vidas, lo cual nos pareció raro; raro porque las destacábamos justo después de las incontables veladas gratas que pasábamos acompañándonos. A mí también me produjo extrañeza darme cuenta de que la historia la estábamos contando entre dos, mal que mal, quería decir que no todo había ocurrido en mi cabeza. Pronto comprendimos que el Talón de Aquiles no es sólo una traba, también es una parte del pie, y que por lo tanto, contribuye al caminar.

Mientras Saturno atraviese mi casa cinco, habrán dos años y medio de refreno sentimental, y con esa Luna en Leo, la impaciencia se va a apoderar de mí -vaticiné-. Será una tediosa lucha contra mí misma.

Me encantó hacerle reír a carcajadas. Nada fue por azar. Recordé la mucha gracia que le causaban las supercherías como la astrología, el psicoanálisis o la fenomenología. Sigo cultivando esos saberes por curiosidad propia y para que se ría, porque en mi aire esotérico me transformo también: soy un personaje, una ficción versátil y jocosa, que de pronto puede tomar muchas formas, y como en la variedad está el gusto y en la transformación la permanencia... vamo' arriba.
Hay muchas otras cosas que recuerdo, que tengo en mente, y sin embargo me sorprendo con todos los detalles de nuestras anécdotas que mi contraparte recuerda. Parece que se pasó la vida haciendo su vida y a pesar de ello me tuvo allí sentada, esperándole en un rincón de la memoria. Los años no nos han pasado en vano (dices que ahora estás echando cuerpo, yo digo que nunca sabré cuál fue mi mejor época hasta llegar a vieja).

Así me gustaría verte, cuando estás a punto de anochecerte sobre mi persona, mirando el atardecer de verano sin pensar en el resto de los días -le dije, con mucha convicción-. Quiero ser tu tregua, y dejarte ir con el beso adherido a los labios mientas emprendes rumbo septentrional, sin saber hasta dónde ni hasta cuándo.

Te tinca?

domingo, octubre 23, 2011

Dónde estás, Providencia.


Este es irremediablemente el mes en que me acuerdo de que no me fui a pasear por Roma con un sacodelasmilhueas, sino que superé mis traumas de atropello cruzando Plaza Italia a la mala, de una forma casi acampá, rural y sumamente provinciana.

Nos encaminamos siempre de Plaza Italia p'arriba; y un olor a naranjos en flor me pobló la nariz rápida y bruscamente como la migración campo ciudad de los '60. Siempre es atractivo experimentar alguna cosa sin los ojos, mucho más si no la habías sentido nunca.

Home, Depeche Mode. ¿Cómo cresta se llamaba esa canción de los Chemical Brothers?. La Sonar se puede escuchar sin requerir de señal online, como yo, en el sur.

Este lugar es semejante a la dicha, como el famoso cuadro. Este lugar es semejante al lugar de donde vengo, a mi sector poniente, a mi Avenida Alemania y a mi calle Domingo Rojas; se parece a las casas de al frente, sólo que los edificios que veo por el vidrio del taxi no caben hasta su cúspide (creo que en años de este blog no usé nunca esa palabra), sólo que yo no tengo Torres de Tajamar, sino una Torre Caupolicán gobernada por un letrero luminoso de Coca-Cola (Qué ironía, como la clava del capitalismo subyuga al indígena que dio la lucha... le rinden homenaje bautizando con su nombre un edificio, para fingir la integración que fue olvidada en la última parada militar, donde los pueblos originarios no fueron invitados).

Hay caras de la vida, dimensiones, aristas... que sólo pueden ser vistas si nos lo proponemos, como misiones, sin partida. Y aunque lo crucial de aquí no fue la compañía, el valor del ser humano, de la gente con sus viviencias, del aporte que otras historias de vida me han hecho y me pueden hacer, son grabados a fuego en mi memoria, sin intención alguna de que fuesen borrados/as.

Adiós primavera me estás gritando. Yo no estoy llamando al de siempre cada primavera; yo quiero coger al verano y salir más lejos de lo que nos fuimos con el que no entiendo cómo se metió a mi vida, ni mucho menos como salió.

Dónde estás... te busco, divina Providencia.

lunes, septiembre 19, 2011

Domar a las Fieras o la División Sexual de Algunos "Trabajos"

Larga historia. Podríamos decir que luego de complicarse las cosas, muchos nudos se fueron desatando, de mano de la paciencia y la fuerza de voluntad. Bien sabido es que tengo 25 amigas, cuyos poderes me negaban lo que yo más quería y pese a eso, me sentí capaz de revertir el "irremediable destino", hasta que lo logré.

Es bueno saberse construyendo algún camino. Es que hay verdades que salen a flote, cuando fueron acuñadas por varios pares de bestias desde hace tiempo, y que abren los surcos. Increíble.

No tengo mucha inspiración, hoy no traje mi don de la retórica a trabajar. Eso no es lo que él me provoca. Más bien lo siento -y lo he sentido siempre- como una fiera, que se finge indomable aunque no lo sea y sin embargo... ¡Finge tan bien! Entonces, los dotes míos que emergen son esos, los de coger dones sencillos y comenzar a calar, suavemente, hasta llegar a donde no llega nadie, hasta socavar los recónditos sectores de lo imperceptible.

Un momento sexista para decir que es pega de mujer, con paciencia, penetrar a alguien hasta las venas más hundidas.

jueves, agosto 18, 2011

Palabra de Inacapino!

Dame tu palabra, Inacapino. Haz lo que yo te pedí, lo que te pedí mediante Manuel, que recuerdes eso... que fui un pasajero allá entre tus sueños.

Dame tu mirada Inacapino distante. Dame tus pasos y tus manos revolucionadas. Dame el soplo joven de tus ojos viejos que como siempre no se atreven a enfrentar los míos. Dame tu sonrisa, tu pestañear perdido, dame todo aquello que me has guardado durante estos años.

Pero por sobre todas las cosas, dame la verdad; dámela como me dio un dolor el Nazareno, no importa qué, pero dame todo aquello que sea de verdad.


... y la verdad no siempre es la realidad, ni viceversa.

sábado, junio 25, 2011

Reflexiones del día después

Estatuas de sal, no busques calma jamás dicen los travis desde la ciudad del pehuen. me pregunto si debi viajar o no aunque de cualquier manera ya no lo hice. Habría visto ante mis ojos sin HD la verdad y no me estaría guiando por fuentes secundarias. En fin, disfrutar per sé no es tan fácil en los "dias después de". Me quiero arrancar, a veces quieri volver a los días de Sol del colegio y otras mi forma de huir va por el lado de las más hermosas escapatorias: el viaje.

Ayer, si hubiera partido, me habría encontrado con una paradoja de libertad y nudo en la garganta que me tinca más conflictiva que permanecer acá. Junta moneas, vírate a la ciudad del agua y temu, no lo invites a ver los más recónditos secretos de tu tierra araucana, porque no se lo merece; no mientras tenga un apéndice colgando. Y el retorno pienso ¿podrá ser posible? tengo mis prejuicios contra eso de otra niña jugando en lo que solía ser mi parque, pero sólo el tiempo dirá. Ayer en mi racionalidad pensé mucho y entre todo lo que pensé me dije si es necesario llorar hazlo ahora... y no lo hice. No lo hice porque no es pa tanto o bien porque no todo está perdido, la cosa es aceptar la verdad, no perder la calma a la larga hay que aludir al consejo de Dagaz y Thurisaz que me dicen que me de una tregua y no por eso deje de tener fe en un futuro mejor que anuncia Tiwaz, de triunfo y ascensión... otra ascensión al cien por ciento celeste.
Me estoy dando cuenta de cuánto Sol tiene este dia... no me podria quedar en la casa como plañidera prometi que nunca mas seria una plañidera en mi vida, nunca mas porque prometi arriesgar la piel en otra aventura pero arriesgar el corazon y la vida ya es otra cosa, siempre me lo pienso dos veces en volá por eso pierdo siempre: en vola deberia ponerle mas corazon y eso daria mas exito, quien sabe. Yo solo recuerdo que cuando de verdad amo pongo el corazon y las trabas desaparecen, asi que en vola, tambien no era pa tanto. Bueno, no todo esta perdido porque tenemos mucha vida por delante, of course; pero por otro lado estoy perdiendo la batalla.

Por alguna razón no he podido cubrir esas instancias de socialización, por alguna razón se me revuelve el interior no te pasa? yo tengo toda la entraña metida como en una centrifuga. Robles dice la canción, ay no? decia que tengo los organos como metidos en una juguera. Me gusta renovar pero todo junto no será como musho oiga? Es fuerte y una tan joven, entonces digo si yo no me cambié de casa, para la contraparte debe ser más heavy, por eso no insistí tanto, porque pensaba que todo a su tiempo, que necesitaba su espacio para cortar y subir a un nuevo piso. De pronto fue grave: no veia ya a nadie más... menos mal alcancé a recastarme de esa caída así que no se si lo de ayer fue bueno o malo, en volá fue pa mejor. Para una que busca certezas en la vida fue bueno. La verdad por sobre todas las cosas aunque duela.

¿Y ahora qué? es parecido a la pregunta de anoche. Ahora quiero virarme. Lejos, las estatuas de sal donde están... me he dado cuenta que todos los pehuenes de esta zona no me hacen sentir igual como me sentia con la araucania. Entre mas forasteros tengo al lado más anhelo mi tierra. Uno solo de los cambios. Y hay otros. Dignos de otra entrada.

lunes, junio 20, 2011

Pañuelo


... y la Pachamama le dijo "hija, no llores más"; y le regaló un día lleno de Sol, de miradas con semillas abiertas, de sonrisas, de satisfacciones... todas coronadas con un agradecimiento.

Hacer feliz a alguien cuesta poco. Lo que cuesta es no esperar nada a cambio... y no un cambio material, sino que algo se manifieste, que algo diga la tácita verdad.

O la que al menos se cree verdad.

jueves, junio 02, 2011

Llena

Siento el cuerpo lleno. Completo. Pleno.

Hay que seguir al corazón a la hora de las miradas, despegándose del ambiente hostil. ¿Te acuerdas? El aire horroroso, los ánimos tensos, los dimes y diretes; por otro lado nosotros, cruzándonos, imparables, como magnetizados vamos, empezando el juego.

Quiero sol y sonrisas, quiero tus mañanas y tus noches. Te quiero callado y con tus balas sonoras. Me gustas cribado y en bruto. Me cautivas con la quietud o con los ánimos exaltados, con tu hostilidad o con tu ternura. Me magnetizas con tu linaje puro o tus indecencias... todo, todo, todo está hecho en función de amarrarme, de que los brazos de esta sensación se tuerzan cual enredadera en torno a tu encanto.

Hacen falta más canciones para alzar mi canto, más poemas para tocar tus frases, más imágenes para recrear tu no se qué... hace falta más arte en función de tí, pequeño muso.

Hará falta entonces, volver a mirar tus ojos de Sol, para evocar al paraíso, para evocarte... porque eres el boleto al paraíso, o al menos me dejas cerca.

sábado, mayo 28, 2011

Hedonismo v/s Dolor

Es esta magia de mirar a los otros y poder mirarse uno mismo.

Me enfrento a lo distinto, comprendiendo esa realidad paralela, esa cosmovisión que de mí difiere y me extrapolo inmediatamente a mi propia realidad: ¿qué pienso al respecto? ¿qué siento? ¿cómo lo miro?

Me hacen sonreír esas culturas donde, desde niños, se les enseña a sus miembros que la vida estará llena de sufrimiento, penurias y dolores. Ahora miro hacia adentro, y empieza el rollo grande...

Somos una sociedad hedonista. Es más, yo me considero profundamente hedonista: no es que haya que avergonzarse de esta búsqueda incansable, pero allí, en la búsqueda de la realización, de la satisfacción personal, del placer, del disfrute de la vida; allí es donde me (y nos) gustaría evitar todo tropiezo, toda decepción, cualquier fracaso o sensación afín al dolor. ¿Por qué? Esta sociedad nos (y me) condiciona sutilmente; mira la publicidad nada más: todo aparece fácil, inmediato, cómodo. Debe ser que estas culturas ajenas, habituadas al sacrificio, preparan a sus miembros para una vida en que tanto alegrías como penas son válidas, y acá por el contrario se nos enseña a evitar lo último.

Un ejemplo, Nauthiz, la runa del dolor, es a la vez la runa de la necesidad. Los dolores necesarios. Esta runa sugiere que la mires con una sonrisa, porque sufrir en esa cosmovisión (nórdica) es sencillamente experimentar.

Algunos sufrimientos como parte de la vida. Y una aquí, tan occidental, con terror de hacerles frente.

Cambio de switch.

sábado, mayo 14, 2011

Qué hacer con estas manos

Ahora solo he tenido tiempo de coger los libros, las fotocopias, el lápiz, los cuadernos. Pero yo quiero hacer más: quiero pintar, ojalá tu rostro o más bien tu mensaje y tu significado; quiero tocar mi guitarra y conseguirme un charango para elevar las melodías que tengo atascadas hace rato; también quiero bailar esa música de la tierra, alzando las manos y meciendo las caderas.

El tiempo no me alcanza para tanta expresión y hermosura que quiero imprimir en esta vida. Ayer descubrí que el otoño me gustaba tanto como la primavera y quizás mucho más; es que siempre ha sido una estación feliz, seguramente porque espero menos de ella que de aquella donde se supone que TODO tiene que volver a florecer.

Sólo quiero poder hacer con estas manos aquellas cosas que sean semillas, que vayan hacia adelante, que persigan un fin mayor, que se levanten como para mirar el mundo desde más arriba.

Ven, subamos.

jueves, mayo 05, 2011

Hay que Levantarse

"La cabellera que se ata hace el día. La cabellera al desatarse hace la noche..."

Recuerdo bien ese día, me preguntó por mi curiosidad y en ese entonces, yo no la tenía. Ayer volvimos a reunirnos con ellos -a todo esto, con el tema de la curiosidad ya solucionado- y él aún recordaba ese día. Buenísima memoria. Yo recuerdo bien haber usado un moño en la mañana y haber vuelto por la noche con la cabellera suelta... ambos tipos de cabello se miran distinto. Allí fue que noté que me mirabas distinto.

¿Me ato la cabellera hoy? Sí, hay que levantarse. Pedalear, trámites, y luego ir a escucharlo defender sus ideas. Me suelto la cabellera por la noche... y quién sabe que suceda.

Hoy puedo luchar para que sea un mejor día que ayer.
Optimismo, átate a mí, y me ayudas a soltar esa marea fina tan suya, que es como una fiesta.

Quiero llevar los pies llenos de cadenas, para que una vez que me siga, ya no haya marcha atrás; quemarlo (...) no en el mal sentido, yo... quiero hacerle bien, como a mí me hace. Es sólo ese paso lento, esas pausas, que no me dejan dormir, que me confunden. Y de pronto, me ato la cabellera y me escondo. Hoy me la suelto, a ver qué dice... a ver... a ver...

Hay que levantarse para VER.

sábado, abril 09, 2011

Araucanía Wild On


He estado muy pegada al tema de viaje recientemente. Sí, me pican las patas por viajar. Podría incluso prescindir de la compañía, pero necesito mi casa, mi tierra; el lugar donde nací me llama a que lo vuelva a mirar porque sabe que en este tiempo que ha pasado mi forma de ver ha mutado paulatinamente.

Se que voy a volver a mirar y sentir a mi tierra de forma diferente, y quiero disfrutar esa sensación. La voy a palpar con las manos cargadas de un conocimiento que antes no tenía, la voy a pisar con unas suelas ya han caminado varios salvajes, hostiles y ajenos territorios.

Quisiera tomar tu mano también e invertir los roles: hacer el papel de la nativa interesante y guiarte para que oigamos juntos el llamado de la Araucanía. Por ejemplo, el Kültrun, el Ñorquín y la Trutruca que a mí me llama y me dice "de acá saliste y a este lugar necesitas volver" podría cobrar en tí y junto a ti muchos mas mensajes jamás transmitidos antes.

Es que cada viaje, cada ruta cobra un distinto significado.
La gracia de la vida es significar algo, supongo.

jueves, enero 27, 2011

Hola.


Hola, yo tenía un amor llamado Usted, se acuerdan? El vive en una casita hecha de Sol a las afueras de la ciudad. En la terraza de esa casita hay un barrilito que llenan con cerveza a menudo. Usted siempre pone su casa para carretear con los amigos y abre las puertas de par en par... ahh, de recordarlo se me aflojan los suspiros, se sueltan y salen.

A Usted el gusta fumarse un cigarro con frecuencia. Me gustaría acompañarlo, con una melodía dulce de fondo, tipo Guaranteed de Eddie Vedder o Necesito una Canción de Nano Stern; pretendo que así disfrutemos más el puchito. Si hace frío un café, si hace calor un jugo o una buena cerveza. Me gustaría que me prestaras fuego como todo un gentleman, que me preguntes por mis cosas, yo por las tuyas.

...Ya aprendí que no puedo poner mi vida en sus manitos. Míreme a mí, me ponen una vida en las mías y no la puedo cargar; no soy suficientemente fuerte, no soy totalmente madura, y por eso mismo me largo a llorar. Qué tragedia, ¿verdad?. Por eso aprendí.

Tengo mis cosas, mis metas, mis proyectos, mi pequeña experiencia, mi gran corazón.
¿Por qué no estamos juntos, mejor?

sábado, noviembre 20, 2010

Treinta de Noviembre

¿Qué va a pasar?

Y aunque todo salió maaal... voy a llorar, de felicidaaaaad (8) me dicen los Fother Muckers.
Yo digo que tal vez esa sensación se corra para el día 26.
Mi memoria dice que se anclará por siempre y para siempre a ese recuerdo, sin perjuicio en ella al conservarlo.
Mi corazón dice que no puede botar un sentimiento tan puro como aquel, sin perjucio o daño al sentirlo.
Mi instinto dice que no podría pasar nada distinto.

Mi razón ya sabe que esto es parte de una etapa hermosa, que se está despidiendo... igual que el rincón de fumadores que se fue con la Generación 2010.

martes, noviembre 16, 2010

Remezón

No mami, no es el tembleque. Es cuando te pegan un combo en la mollera y descubres que algo había estado ahí sin que lo notaras. Un suspirito quizás... te debe estar permitido. Nos empezamos a preguntar si las cosas fueron o no fueron; si habrá lanzado con intención esas palabras jocositas que sabe bien hacer.

Y si las cosas fueron o no fueron es más principal. Por los rumores del viento, la noche, el Sol y la teoría de los Seis Grados de Separación, has sabido, mami, que las cosas fueron. Factores por los que tomamos caminos tangenciales SOBRAN y ya no vale la pena discutirnos, ¿verdad?

Lo único, a mi jucio, que debe interesarte ahora, es que la justicia divina caiga sobre los hombros de quien se lo merece. Tú ya viste...

... sólo tenías que esperar.

martes, octubre 12, 2010

Watch Over You


Cuando cae la canción, como la mirada desde arriba, pienso en aquella pobre mujer que perdió una viga. Me compadezco porque me la imagino como una mesa con 3 patas... o menos. Pobre. Esa melodía suave que dice Quien te va a salvar cuando yo no esté me hace pensar que si ella llega a escucharla -y si entiende inglés- se le va a desgarrar el alma como se nos desgarra cuando amamos la primera vez con esa entrega loca total que la Melissa me explicaba hoy día. Si tiene suerte la jovencita conoce el amor más maduro y se levanta todos los días a terminar la carrera (o más bien terminar de empezarla) porque la vida sigue.

Me imagino a la pobre, que la vi en ese voluntariado, con esa sonrisa implacable que vi desde antes; con ese ejemplo suyo que iba por la vida como estandarte... yo deprimida, bajoneada hasta hace un tiempo, y cuando la "conocí" me dije que debía tratar de ver el vaso más medio lleno, algo que esta muchacha hace.

Cuando se juntan las melodías y preguntan Who'll ease your pain... ease your pain... me quedo con la palabra pain y me acuerdo del sueño de la ventana, con el Sol tan similar, del tipo sentado en la pandereta soltando la pepa. Del olor de las flores, hasta de esas amarillas que son hediondas; del Sol, de ese fuerte que pica al mediodía; de las nubes transitando como si nada pasara... el mundo no se detenía. Y todos los detalles: las zapatillas Vans, el polerón Adidas verde con mangas azules, los jeans, y yo en el marco de la ventana... de fondo la conversa telefónica de mi mamá... yo no me la creía y no me creo como las historias se cruzan.
Quería estar en sus zapatos dije yo o pensé alguna vez (los pensamientos son efímeros, lo sé) pero con esa cruz que la pobre lleva entiendo que cada uno debe cargar con su propia existencia y lamento tanto que el tipo de la pandereta se lamente por ella, sin embargo es su peso y lo cargará... o quien sabe... tal vez ya ni lo carga.
Hoy dia la hoja de donde el profe chino sacaba las palabras para dictarnos la prueba era RHEIN como mi cuaderno donde escribo todo... y por una vez en mucho tiempo sentí que las cosas pasan ligadas al destino y que cuando estamos frente a una situación determinante todo se cruza con ella.

Una situación determinante... buenísmo punto. La cosa determinó, dió un antes y un después que nadie entiende.
Bueno que importa... basta que me entienda yo.