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viernes, septiembre 20, 2013

On the Road ¿por quién?


Parece que no fue hace demasiadas sonrisas que un bosque espeso de laureles y pelúes me rasguñaba la espalda bien amada. Me detengo y pienso que a veces recordar es bueno, y que no siempre produce nostalgias ni penas. Lo hecho, hecho está; y hermosamente hecho, por cierto.

Podría parecer que cada vez que ando sobre ruedas estoy arrancando de algo, y es falso. Todo lo que quiero es encontrarlo, reencontrarlo. Sigo en esa búsqueda de esas otras cosas que me llevan a la misma cosa.




Después de un largo viaje que me prepare para eso. Volver volver volver.

Vuelvo a mi espalda bien amada. Mi espalda que cual Judas ha negado ya más de 3 veces. Cosa grave, pensarían algunos. Ninguna infidelidad, pienso yo. El norte es uno sólo. Los cuatro puntos cardinales son tres: el norte y el sur.
Siempre me pregunto qué pasaría si el norte fuera el sur.

Recorriendo la pampa o los valles, la cordillera o el Mar Caribe, siempre he hallado una sonrisa y un deseo de volver. Si salgo es para que el retorno tenga mejor sabor.

Salí de ese bosque indómito, malherida, bien adentro. Salí de la ruta más salvaje, como arrancando y no queriendo. Salí huyendo de un reino incalculable. Me resigné a la añoranza permanente, al corazón latiendo como carne viva a cada momento. Mejor pa mí, y buen anestésico pa las crisis existenciales, pienso. Soy carne viva mientras su sonrisa y su espíritu de lucha anden merodeando por ahí. Bien por mí y por tí.

Por eso es diferente. Por eso todos los caminos llegan a esa misma intersección de bosque húmedo, latidos secos, dedos hediondos a yerba.

viernes, agosto 10, 2012

Abajo el Amor

Hola guachito, ¿cómo te va?

Supongo que bien, ¡si todo está bien...! si hace años que nos decimos mutuamente lo bien que estamos, sin rendirnos nunca, sin enfrentarnos a los deseos o a cualquier instinto. ¿Qué podría estar mal? Nada, salvo nuestras febriles angustias por otros, por esos otros a los que les dimos todo y nos devolvieron poco y nada; salvo por las cruces y heridas que llevamos sobre la piel, las mismas que hoy nos reúnen, las que nos hacen converger.

Pajarito, de Dios usted no tiene nada, porque desde la negación pensamos en él; sin embargo, todo aquello que constituye su cuerpo está bendito, sobre todo las manos que Huidobro sólo atribuye a un ciego, o los ojos que sólo pueden pertenecerle a un mudo. Nada tiene usted de sacro ni de nazareno, su maldad es impresentable, burda, soez, sin límite... y es con ella que logra hacer el bien en niveles celestiales, milagrosos. Hermosa paradoja.

La próxima paradoja soy yo, que me meto en cosas a sabiendas de otras y me pongo a hacer justo lo que sé que no tengo que hacer.
Por cualquier eventualidad, hoy dejaré escrito que tengo miedo.

domingo, mayo 20, 2012

Desde el Cuerpo


Abrazo mi cuerpo - Carmen Luna

Mi medio, mi todo, el que manifiesta lo que soy. Hundido, acribillado, fumado, embalado. Ya sin sesgos, ya sin dudas, ya sin tabúes, ya sin heridas (aunque con cicatrices). Nublado en la noche, partido por la mitad, disuelto en el aire, ceñido al sentimiento, sobado como una buena masa de sopaipillas. No socavado, pero a punto; no en la cima del mundo, pero casi; no reclamando la verdad, pero rozándola; no con las cosas claras, pero a media luz.

Era yo, y no era yo. Ahora no soy igual, pero mi cuerpo no quiere dejar de ser lo que se va sumando en él al estar. Quisiera volver a estar, siempre y cuando mi cuerpo de Sol realmente mitigue los dolores innecesarios que otro, igual que yo, vive pariendo porque quiere como yo. Ahora que ato los cabos sueltos, lo hago con mis dedos, con mi compasión, con mi comprensión.... con mi todo, con mi medio. Y vuelve a empezar.

No voy a envejecer, ni me voy a preocupar.

sábado, marzo 31, 2012

La Trenza


Anoche soñé con el más sencillo de los peinados, pero puesto en otra cabeza. Me estai copiando el look le dije, y no recuerdo que más pasó. Fe de erratas, anoche no soñe eso... debió ser hace unos dos días; lo que anoche soñé tenía que ver nuevamente con la misma cabeza, y con unos ojos que tomaban desayuno al frente mío.

Te he soñado toda la noche (o todas las noches?) y despierto con culpa, como queriendo que ni mi parte consciente ni mis sueños te amen, porque vas prohibido , porque te celan. Y bueno, como consuelo, ya que no puedo hundirme en tu cuerpo, me hundiré en tus tierras.

He querido quererte y te he perdido antes de la posesión. Por eso quiero ser serpiente y mudar mi piel; ya no quiero habitar más esta piel compleja, enredada, gobernada tantas veces por amores totalitarios.

Los enredos son más fuertes que los del pelo, aunque, por mucho que no quiera, tu cabellera que se ata hace el día.

lunes, enero 09, 2012

Al agua, sueños.


Ok, no supere mi record anual, pero acá estoy otra vez.

Huelo a mar, escucho canciones con olor a mar. Te escucho a tí como a 900 km o más, quizás tañendo esas 10 cuerdas mágicas que no sé cómo no salieron de tu cabello... o de tus intestinos. Respiro el Sol que hoy no acompaña a este sur, nostálgico por el otoño que recién pasó. Respiro tus cabellos de sol una madrugada de marzo, abril o mayo; y el olor a tierra húmeda me devuelve al presente: frente al pc, haciendo un ensayo, interrumpida por una canción que grita juventud y Viña y olvidar y regresar y abrazar.

Las pampas abrazadas de agua, las dunas y los jardines bien paridos me llaman, me claman... y lo hacen de serviles que son, porque quieren gritar a través de tí, quieren -como esa entrada mía- hablar hablar hablar hablar de tí.

Quiero un mate como en otoño, como en invierno. Quiero volver a aprender sobre el materialismo histórico dialéctico, y pregonar que sé, en lugar de pregonar que sabes. Quiero tener mi primer terreno de nuevo y ser más valiente para elegirte. Perdóname.

Perdoname por no elegirte... yo sé que habría sido distinto.
Adiós, me haré a tu mar, con tu consentimiento o sin él.

jueves, noviembre 10, 2011

Ser o no Ser

Me encuentro en un nuevo vaivén... o más bien se manifiesta un vaivén que ha sido silenciado, apaciguado y quizás también un poco aportillado.

Qué lástima... es una nueva lástima de no saber; ¿y para qué las certidumbres? No debería necesitarlas sabiendo que la vida es un constante cambio, una crisis permanente, una mariguancia cimentada en esa suerte de dialéctica que la hace emocionante.

Es sólo que al menos tengo que aclarar un tema de identidad personal, de lo que soy y no soy; y esa cuestión es grande. Me interesa a veces ser una combinación de cosas, y otras veces quiero ser certeramente una sola, me quiero erigir y construir... y de dónde saco los pedazos, nadie sabe.


Me quiero sacar tu yugo; quiero ser yo la que te lo ponga, por masculino que suene.

sábado, octubre 01, 2011

Esperar por la Lluvia Negra



Lluvia negra y me remonto a la noche fría más cálida. Lluvia negra y química de la piel. Era un montón de oscuridad iluminándome la vida, prendiendo fuego al órgano más extenso de mi ser.

Y como no sólo de fuego se alimenta la hoguera de mi vida, la magia se hizo cargo de combinar a la perfección la furiosa combustión de nuestra atracción que ya reventaba, con una sincronía casi increible entre ella y lo profundo, eso que hace palpitar con cada cosa, eso que transgrede las noches locas o los momentos de bohemia... una cosa que perdura más allá y que avanza día a día.

Qué maravilla... volver a creer que hay cosas que merecen la espera.


sábado, julio 09, 2011

Polimorfismos de la Tristeza y Otros Sentimientos Asquerosos


Busco... lo busco y no lo encuentro! Qué otra cosa buscar en la vida sino esa humareda envolvente que no se repite? Ah, fueron 5 días de aniversario nacional y yo ya me trepaba por las cortinas esperando verte. Fueron las 3 primeras semanas de vacaciones de invierno y yo veía Rally MTV esperando reencontrarme con tus ojos la primera semana de agosto. ¡Y qué reencuentro aquel! Hacía frío, yo te miraba tomar café y cuánto me habría gustado uno contigo.

Un comercial de chocolate a fin de año me hacía crepitar de dolor. La tele que querían sacar de mi pieza porque que tomaba mucho caldo, tenía mucha pena. La llamé para que volviera rápido de la pega y me dijo pone música, entre otras palabras y otros alientos. Ese Día del Amor ella también volvió pronto, con una barrita de Quaker y un Capri me parece mucho; era el día del amor de mami también. No comprendo cómo pude tocar tanto fondo, querer morirme tanto... y ahora su compañía (su de ella), que aunque nunca me comprendió del todo, es la pena cruzada en torno a ese sentimiento mío; un sentir que sólo se puede tener a los 15 años cuando uno tiene el corazón jovencito y de una esperanza quiere saltar al cielo.

Retomo mi congoja... ¿me merecía yo, tan niña, sufrir así? Ya ni puedo recordar cuántas lágrimas, cuántas lunas, cuántas noches en vela, cuántas esperanzas, cuánta ilusión. (Jamás podría olvidar la crema de verduras de ese almuerzo tardío (solitario por cierto, tristemente solitario) y el CD de El Clon, con las canciones más cebolleras y romanticonas de la historia, calándome hondo, sensibilizándome como ningún tema de la FMDOS lo logra conmigo.) Ojalá pudiera cuantificar las horas invertidas pensándole, anhelando el futuro. Guau, manera de soñar cuando no se han tenido caídas ni tropiezos.

Yo no sé cómo hay algunos en el mundo que con todos los porrazos del amor aún pueden volver a creer con la misma intensidad. Yo sólo creo por primera vez (oh! Lucybell otra vez!).

Algunos cabos sueltos me van quedando, como P. Ella tiene hasta un aura simpática, es dulce, se le nota... ¡hasta me cae bien por fotos! Pero esta otra me cayó TAN MAL. Aunque algo hace bien: ser mi PERFECTA ANTÍTESIS. Quuueeeeé... asco...! creo yo. Todo repudio innato se incrementa: me cargan las de ese tipo en general, pero ésta me carga en particular. Y se supone que no es personal, con la P debería ser mucho más delicado... y no pasa nada.

Cabos sueltos... hechos para atarse tarde o temprano.

domingo, junio 19, 2011

Profunda Congoja

Que alguien me explique este dolor. Y no sólo éste dolor, sino la exaltación. Que alguien me explique cómo se hacen caminar esas dos sensaciones juntas, a la par, sin que una destrone a la otra o sin que se derrumben junto con quien las lleva a cuestas.

Cuando se revela ante mis ojos el más perfecto de todos, el más propicio para este momento; díganme, por favor cómo se hace para no sentir nada. ¿Cómo se hace para contemplar la perfección hecha carne humana sin que toda la entraña se revolucione a punto de estallido? Heme aquí frente a un muso grande... y se supone que no debería sentir nada.

Y cuando recuerdo que pertenece a tierras lejanas y que hay cientos de miradas tras su huella imperceptible, díganme, cómo. Ha de ser posible entonces equilibrarse, en esta cuerda floja clamo y me quemo. O me embarga la tristeza o la euforia, y la euforia es anulada por un imposible que palpita. Los atisbos de que sí un día y los de que no al otro. Díganme, si saben la receta, cómo... cómo se hace para soportar.

No puedo soportar tanta belleza, y no sentir nada.

viernes, abril 22, 2011

Calar

(una hache loca después de la "C", y como decían por ahí... ¡todos arriba!)

Penetrar un líquido en un cuerpo permeable. Atravesar un cuerpo con un objeto punzante. Hacer un corte en una fruta para ver su madurez. Colocar la bayoneta en el fusil. Bordar una tela con calados. Agujerear tela, papel, etc., haciendo dibujos. Comprender o intuir los motivos internos de algo o alguien. Apabullar, confundir. Encajarse bien un sombrero o gorro. Mojarse una persona hasta que el agua llegue al cuerpo. Pararse bruscamente un motor.

Heme aquí nuevamente frente a la magia de la polisemia. En efecto, calar lo es todo en esta etapa: calarme y calarte hondo -sea en forma de cuchillo, agua, aguja, hilo de bordar o pensamiento-, describe para mí las miles de formas en que nos vamos gestando juntos, desde la mente, desde la imagen, desde los pensamientos.

Heme aquí nuevamente, frente al arte de conquistar por el intelecto. Ah, alegría! encontrarse en la conquista, sentirse desafiada y capaz de ir al choque; por momentos flaqueando, a lo mejor con bajones esporádicos! y sin embargo, atada a la aventura, me pego el salto hacia tu cabellera de mar enterrada en el suelo hostil de la selva valdiviana. La aspiro como entre sueño y recuerdo; así, según aspiro y respiro voy subiendo y enredandome poco a poco.

Me enredo en tu música, en tu voz, en tus manos, tus hábitos y tus piernas. Prefiero enredarme más entre tus discursos, ser objeto de tus palabras, ser lo que tu voz reclama, lo que tus pasos cazan, lo que tus dedos buscan. Es que te miro los ojos y se te llenan de gente, te miro los rayos de sol y se te encabritan, como esas nebulosas húmedas de la tierra que te dio la vida.

Ah, qué hermoso, qué hermoso... así dice Huidobro.
Ah, qué hermoso, caigo de cénit a nadir.

Bonitas palabras para un hombre marino, poniendo sus cosas en orden, calando cerro arriba pa' decir adiós. O eso espero.

viernes, abril 01, 2011

Se me arranca

Le estoy dando formato a Madre Vaca. El paso siguiente es imprimir y luego leer. Es viernes. Tengo un control gigante la próxima semana. Debo priorizar el avance de mis ojos por las páginas, cuando lo que más quiero es avanzar con los dedos por su música, con los labios por sus senderos, con la sonrisa por sus proximidades.

Siento que a cada segundo que pasa se va afiatando más con el entorno, lo cual es maravilloso. Si sólo alguien me asegurase que eso no significa que nuestros lazos con otros segregarán el potencial que tenemos!

La sensación carcome la entraña, se me arranca, se me arranca como si no pudiéramos converger. La poca paciencia que tengo se me acaba. ¿Será que no te puedo tener?

jueves, enero 20, 2011

Deja de Importar

Que emociones, que tatuajes, que recuerdos, que vivencias, que experiencias, que... sí, no las puedo borrar. Sólo que es más sencillo actuar como si nada fuese tan grave, porque en efecto... es así!

No me debo preocupar demasiado. Todo dice que vas a volver y la verdad no estoy ni ahí... total... ya no soy como antes! no se me olvida cómo te portaste ni cuánto luché. Mucho menos olvidaría cuánto crecí con todo eso.

Nadie se merece demasiado y cuando así sea las cosas se manifestarán porque toda verdad sale a la luz, tarde o temprano. Sin caldo de cabeza, sin tomar ni un sorbo, con el otro... nos reencontramos.

Y seguimos libres, y felices (:
Neeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeext!

sábado, enero 08, 2011

Siempre Siempre


Totaltmente reiterativo todo, desde el título hasta lo que verás al final. Es como si deseara escribirte cientos de cartas otra vez, porque todo este tiempo guardé cosas casi como olvidándolas y ahora, es momento de expulsarlas.

Descubrí que lo cierto es, que nunca olvidé.

Soy capaz de suspirar con tu imagen como la primera vez... ¡Qué maravilla! Y a esto se suma el mensaje que llega, de que vienes en camino pese a que yo no lo quiero creer...
... Sin embargo a veces siento que, si me siento al borde del hualve, si miro hacia tu casa, si me concentro y elevo los dedos ansiosos para enredarlos con el aire; como llamándote, podrás oirme... sentirme y percibir lo que quiero decirte. Así como nos comunicábamos antes, con el silencio, con la mirada, con los gestos... qué preciosos e invaluables recuerdos.

Te estoy llamando con un grito que sólo sabe lanzar un corazón profunda y -quizás- eternamente enamorado.

Me habían cortado la inspiración, hoy te estoy llamando; como siempre, como antes, como lo hago innatamente. Tal vez por capricho, posiblemente porque te quiero, y probablemente porque te amo.

martes, diciembre 21, 2010

El Sublime

Me pregunto si podré detenerme al escribir todo lo que tuve atorado en estos días de intensa reflexión; eso primero que nada.

Después quiero elevarte alto, pero no como Gran Muso Inagotable, sino como uno de los pequeños Musos que iluminan la veta creativa de mi ser, y me hacen recordar que la inspiración y la capacidad creativa existen... el mínimo detalle está allí, en esos catalizadores.

Me puedes apurar cualquier reacción con tu forma de moverte en los actos más sencillos; o bien en los pasos que tu cuerpo fabrica con esa intención de flirteo general; de a la que le caiga, de voy seduciendo por la vida porque nací para hipnotizar féminas y conocerlas tórridamente...

Ah, tu caminar, tus huesos, tu anatomía gruesa y tu don kinésico para enamorar con ese movimiento tan bonito me perturban en estos momentos del camino. Imposible ignorar esas piernas eternas de escalera que nunca acaban, esos pies encadenados a la justicia y tus manos cosidas por los altos cielos... sublime eres en tu físico y en tu interno.

Porque tampoco puedo obviar las penas albergadas en tu corazón, esas mismas que se te salían por cada rincón de gesto que no controlaste en medio de la inmensa noche. No puedo dejar de lamentarme por todos los malos pasos que has dado y que te han hecho pensar que sólo ella da el amor ininterrumpido. Me pregunto si yo puedo calarte como cuando quiero tallar un muslo y entrar a ver qué pasa para ayudarte, para sopesar las cosas con calma y abatir esos duelos que tienes contra tu propio caracter.

Alguien de tu estirpe no debería sufrir así.
Ah, y a tí: nadie puede obligarte a escribir SIEMPRE al mismo Muso.

jueves, diciembre 16, 2010

La Constante de "Plop!"

Muchas veces me pregunto cómo voy a seguir, y la pregunta precede a alguna dificultad de la vida, como las de ahora... las grandes.

¡Qué lástima! Seguir caminando así día a día, como irresoluta, como intranquila, con dualidades, preguntándome por qué; y al final concluyendo que no puedo cambiar esa parte de mi camino, porque quiero, pero hay riesgos. Tendría que dejar cosas y gente que AMO; sería jugar al todo o nada en un apretón lúdico donde veo más nada que todo (opuesto a la PSU). Sería un preámbulo de muerte como han habido varios que no quiero repetir.

Momento propicio dicen los astros, y yo me pregunto a qué se refiere Othila; tengo dudas persistentes y aceptaría de buena gana el hecho, pero las cosas cambiarían... ah! tendría que optar. Cómo, cómo... (...) ahora veo que significa herencia, patrimonio y lazos predurables, pero implica renunciar a algo o a ALGUIEN. Damn! Yo... yo no puedo. ¡O no sé!

Pero no vuelvo yo, vuelva Usted... a ver qué ofrece (...). No, no sucederá.
Aunque de ser así, me maquillaría con más ganas por las mañanas.

martes, noviembre 23, 2010

What About You?

Mira qué es lo que pasa cuando te toca a tí. ¿Todo es muy distinto, verdad?

Me han cambiado las cosas y tal vez yo sin notarlas. Quiero tocar guitarra, como sentía antes la necesidad... como en aquellos años. Quiero botar el dolor, reventar y ah, me dicen distimia y yo, sí, puede ser, pero... ¿y si tiene que ver con esto? Voy tanto al baño! y no es que haya empezado a tomar mas líquido por el verano...


Qué pasa cuando a tí te llega, de cerca un tema. Si tengo miedo o ganas de chocolate, todo convergerá en lo mismo. Entonces habrá que tomar las riendas de los asuntos: yo estoy aquí, ahora, y al nuevo año ad portas habrá que hacerle frente... aunque yo tenga capacidades, aunque tenga aptitudes, aunque tenga todo el camino por delante...

Habré de frenar, porque por una vez no fui capaz de frenarme. Y qué sabía yo!!? me pregunto/reprocho ahora mismo.

Perdoname. Yo sé que tú no tienes culpa alguna.
Si vienes yo te recibo ;)

sábado, noviembre 20, 2010

Padecer


Con metáforas me describí jugando a ser plañidera por mucho tiempo. Y resultó que este rol que empecé a ocupar desde que caí en la más constante y profunda de mis tristezas a fines de 2007 se volcó en una patología.

Así es, me diagnosticaron Distimia; uno de los trastornos del ánimo más comunes... ese bajoneo permanente que no es tan pronunciado como para que todos se den cuenta de que lo tienes. Hasta yo misma subestimaba mis penas, porque clarísimo tenía que no era depresión. Sin embargo a veces, ¡me inunda tanta tristeza! Y me la pasé creyendo que jamás me pescarían en mis desalientos porque no eran enfermedad ni mucho menos eran graves.

Ahora necesito terapia. El doctor siempre cree que necesitas medicamentos. Pero yo quiero mi terapia: hablar, hablar, hablar y finalmente reorientar mi postura frente a la vida.

Está bien, con los pesos a cuestas y todo lo demás, me sigo haciendo cargo de mi vida, porque tengo que responder en ella... y bueno, me las arreglo como puedo. Averiguando en internet descubrí que eso es propio de mi trastorno; igual que alejarse paulatinamente de los "amigos". Yo me observo y a veces entre hablar o socializar, estos últimos días sobre todo, he preferido estar calladita, retirada... piola. Tan piola...

El único que me soporta así es el que está a mi lado. Como ese día en que por pena no fui a clases.

De dónde viene esa tristeza? me he estado preguntando hace días, desde que noté que tenía los pulgares para adentro.

Como tú.

domingo, octubre 17, 2010

Entresueño

Ya va siendo tarde. Es la hora en que dan ganas de anotar cosas a ver qué libera el pensamiento más interno. Lo libera, al fanstasma que repercute, repercute... que cuando das cualquier paso está ahí, que con los demás nombres de la mente se te confunde. No se lo vas a decir a nadie, nadie lo entendería... eso creo yo que crees tú, que así te sientes: nadie puede comprender tu situación; sin embargo no estás muy lejos de la lógica racional, porque abres las manos, respiras y sientes como el resto... y como el resto, la primera vez entregaste tu corazón sin mancha alguna.

Esta ahí, está. Persiste. Hay recuerdos imborrables y superables. ¿Qué hace a este insuperable? No es nada de martirio, pero todo sigue recordando eso. Lo más sublime, lo más sensible está comparado o relacionado con ello. David de Miguel Ángel sería una buena analogía. No. Miguel Ángel era "tan hombre" como David, el REY David... rey, rey.

Yo quiero hacer un cortometraje. Pero no puedo sacar las imágenes que alojan en mi cabeza. Esas tienen emociones que harían estallar a cualquiera, que erizarían los pelos como los conciertos de verano lo hace a través de ese réclame. Los musicalizaría con lo que tengo, con lo mismo que a la larga evoca esos (sin)sabores viejos.

Yo repaso para un gran examen. Repaso los conocimientos que me cabían cuando mi cerebro ávido se asomaba con ganas ante los nuevos saberes, cuando la JEC aún no me agobiaba, cuando la música cruzó sus mejores años a través de mis dedos, cuando a través de mis ojos cruzaste tus mejores despedidas de la infancia... tus últimas y totales despedidas de la infancia. Repaso y veo a la profe, la que estaba pronta a jubilar... la repaso a ella en sus paseos y en su pefume que impregnaba el aula; la repaso enseñandome el relieve chileno y enseñandote las guerras mundiales de las que a mi me habló el Zorro (...) Mis saludos a través de la ventana y esa colosal irrumpida en tu clase con 80 ojos pendientes. Qué ímpetu mental tenía entonces!

Seré capaz de recobrarlo. Estoy haciendo eso. ¿Qué estas haciendo tú? Despégate de ese recuerdo pesado.

Saludos.

domingo, agosto 15, 2010

Amsterdam, Yes, Strawberry Swing

y otras canciones de Coldplay, inspiran esta entrada.

Recién terminé de escuchar Strawberry Swing. En general el disco ese, Viva la Vida, nunca me lo tragué a la primera; pero cuando lo hice por fin, noté que la escencia de las melodías Coldplay siempre me evocan lo mismo, convergen en un mismo punto...Es Europa. Llevo un par de zapatos relativamente planos, pero suenan mucho, probablemente tengan taco chino. El abrigo largo, mi cabello ondula; es el viento de un Viejo Continente en media estación. No logro precisar si es otoño o primavera, pero de una forma u otra siento una profunda renovación, auspiciada por esa brisa que señala "nuevos aires" de manera literal.
No estoy sola. Tengo al lado a uno, a ese uno con bufanda, con la barba de algunos días... nos hemos tomado una foto, me incomodan los adoquines de la callecita al caminar; fucking tacos chinos, pienso. La música suena al fondo, como si viniera con una película o con los comerciales de la tele. Miramos maravillados... parece que ambos desconocíamos el lugar; parece un viaje que soñamos hace mucho, parece que ambos estamos haciendo lo que nos gusta, reimos. Yo me siento más artista, más sublime, con la sensibilidad a flor de piel... y cuando caigo, cuando vuelvo a la realidad me emociono hasta las lágrimas.
No estoy triste. Es que no sé con cuál soñé. No se si Usted, el platónico, está ahí con su perfección jamás arruinada por la realidad; o será el de ahora, el que ha soportado unos cuantos embates del tiempo y regresó para recomenzar la historia.
Con quién quiero viajar a Amsterdam y a cuánta ciudad imagine: Venecia, Paris, Copenhage, Glasgow, Barcelona, Berlín (sobre todo de noche ¡qué mágica!). Con quién quiero pasar los ojos por las tierras más secretas con quién quiero compartir los pedazos más dulces de la vida debe ser pronto para saber, pienso, me calmo al final no es para tanto pero porqué lloras conmocionada Barbarella, a dónde van esas lágrimas de alegría al Juano, al Juanelo maldito joperra te lo perdiste y no lo sabes o al Jotoso que tiene más chances, que podría estar aquí ahora y que te acompaña física y mentalmente. A quien a quien a quien, Strawberry Swing, lo único que se es que quisiera oirla paseando por Roma como dijo Cerati que agoniza.

Quiero escucharla y no agonizar, vivir el momento que me tocará.

lunes, julio 19, 2010

Sin Título I

En un rato más deberé decidir. Hay demasiadas vetientes de pensamiento; las hubo todo este tiempo y es por eso que me cuesta tanto. Sin embargo hay una idea que parece sobresalir de las otras y es la que me lleva a tener la elección que tendré; y, por el contrario no quiero olvidar cuáles fueron mis posturas. Por eso me internaré a detallarlas.

Siento ... creo, que lo primero que vino a mi cabeza ante esta posibilidad fue una sensación de alegría. La primera impresión de algo es importante; yo ya no la recordaba. Debe significar que en el fondo de mi corazón sí hay algo que rescatar a través de los lazos.
El pensamiento siguiente fueron las dudas (es así, cuando empezamos a dudar nacen los problemas): porqué yo, porqué no fue donde otra, porqué ahora, porqué de esta manera. Por qué viene? de aburrido seguramente, porque no le resultó buscarse alguien nuevo.
Después apareció la desconfianza. Lamento decir que ya no confío en este hombrecito, pero es cierto, porque dió pie para que fuera de esa manera. No puedo olvidar las actitudes, la traición... esa sensación de mierda que se presenta cuando te dejan de lado por algo que es, circunstancialmente, más importante.

Todos merecemos una segunda oportunidad en la vida. Y el que viene a pedirla se ha armado de valor. No puedo obivar todo eso. Tampoco puedo obviar lo bueno, lo que hubo, la historia.

Voy a confiar una vez más. Pero si me fallas...