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lunes, enero 12, 2015

Viuda de Verano

Tal como lo venía sospechando hace rato, enviudé.

Enviudé más rápido de lo que pensaba, quizás sin asistir a todos los funerales que habría deseado. Hubo muertos que por elección propia no quisieron acceder a su último sacramento, y eso no me deja tranquila.

A todos mis queridos les digo no me lloren, yo por ellos tampoco lo haré. Sólo los guardaré un poco en el recuerdo, pues les recuerdo a veces, en todas las partes de este querido único que reúne tanto de los otros como es necesario.

Una, dos, diez, siete veces. 
Amada. 
Bien y mal amada. 
Deseada. 
Desdeñada y mal enseñada. 
Furtiva, omnipotente, arisca, esquiva o profundamente entregada; 
frente a los amores eternos de cinco, tres, una o doce horas. 

Tengo flashbacks porque mi muerte ya se acerca, y se me pasa toda la mala vida del mal amor por la cabeza.

Así es la muerte, porque se abre a la nueva vida.

lunes, diciembre 22, 2014

Muerte Anunciada

"Un día un árbol me preguntó", y mis lágrimas ya no fueron dolor, sino oro puro para construir lo que viene.

No lo puedo creer. Es como si ya lo supiera. Primero no lo sabía y no se me ocurría de dónde pudiera venir. Hasta que me iluminé. Fue como una epifanía, me dijo un buen amigo.

Cuando empecé a ver, empecé a leer los signos del día y la noche, de los sucesos venideros y de los átomos que se están acomodando para dar un gran paso.

Voy a enviudar, me digo, una y mil veces. Voy a enviudar poco a poco. Voy a enviudar ese día muchas veces, de todos mis queridos.

He aquí la muerte que se acerca a la tierra como un globo que cae. Vicente siempre.

Me pongo lentamente el traje negro y me intento despedir lo mejor que puedo. Algunos me han hecho la promesa de encontrarme en otra vida, unos se ha ido sin decir palabra, un otro se niega a la muerte y se mantiene al acecho; otros dicen estarme esperando y yo me apuro para ir a verlos, para darles la cristiana sepultura, como Dios manda.

Diversas las formas de muerte que cada uno ha escogido (o no). Diversas sobre todo aquellas que sucedieron hace ya mucho, porque ahora al fin me atrevo a visitar sus tumbas. Sin ser Magdalena. Es sin llorar, como dicen en las pichangas.

Voy a enviudar y no quiero. Mi mayor temor es que el corazón que agrandé y que hinché por tantos años para dar gran cabida se apretuje y se bote a flojo.

Será el desafío entonces mantener la vivacidad, la alegría y la pena, el dolor y la ilusión, la capacidad de reponernos ante todo; con traje negro de viuda negra y con traje rojo de reina.

Reina de corazones, me quiero hacer llamar.

viernes, octubre 18, 2013

Empezar.

De pronto siento que se me cayó la noche encima, aunque haya podido sostener junto a ella una sonrisa sincera. Es que estoy a la espera de algo y eso apremia.

Espero el día en que todo Santiago se me vuelva a dormir en los brazos, que sus pequeñas luces bordando el cielo pululen de felicidad en mi piel y que sus rugidos de jaguares de metal se transformen en susurros de calor, confianza, sinceridad.

También se que no sólo estoy esperando a que la jungla de cemento se me entregue después de aguachada; porque quiero hacer la conjunción entre ella -la más hostil e irrefrenable- y los compaces de la madre tierra virgen, de los orígenes sin mácula.

Es que por ahí en tu pecho se cruzan todos los rasgos de la apertura capitalina, de las grandes masas y los grandes movimientos... se cruzan con el latido sereno de un corazón que anhela el ritmo de la mapu, los sonidos de la naturaleza, los vestigios de la comunión y la comunidad, la paz que da el romper de olas de la Playa Grande.

Allí es donde quiero hacer conjunción, donde quiero reposar y que se reposen. 
¿Pido demasiado?

viernes, marzo 08, 2013

La Ilusión de la Transparencia


Un hombro al lado del otro. Un codo junto a otro codo. El centro de mi cuerpo junto a la nebulosa que habita los alrededores de otro ombligo, e incluso nuestros cuerpos que se yerguen hasta casi la misma altura. 

La ilusión de ver la teoría en la práctica se asoma tímidamente por el umbral de mis ojos.

Yo soy para acoplarme al lado de otra piel. En ella me veo amplificada, y en la mía ella se ve con una nueva figura. Lo que en nuestros interiores habita, es la misma esencia, la misma idea y la misma materia.
La piel que habito no es mejor porque tenga menos marcas. Bien sé yo que las heridas que me sangran no se ven. Tampoco la otra piel es más fuerte ni tiene más trayectoria. Cada cual ha hecho su camino, comprendido y aceptado por quién se ha armado de valor para recibirla.

El milagro del tú a tú, del no forzarse, de las voluntades aunadas, de ir a la par. No lo puedo creer. Huyo. Me recuerdo de todas aquellas cosas que son más fuertes, de aquellas contra las que queremos luchar. Temo que nos logren vencer. Temo que la animalidad sea más fuerte que las ideas, que los ideales, mejor dicho.

Es para no creer. Es para no volver a creer, como antes.

O bien es para volver a confiar, y para salir a luchar con más fuerza.

En el día en que se conmemora a la mujer obrera, quiero decir que me levanto y doy cara a esta sociedad. No quiero avasallar, no quiero pisotear como han hecho conmigo y mis compañeras. Quiero que vayamos uno al lado del otro, que luchemos mano a mano. Y es tan difícil que tengo miedo, y me han mentido tanto que no lo creo.

Quierocreerquefusitehechoparasermicompañerodeluchayvida.

martes, diciembre 25, 2012

Delicias de la Memoria


Estoy volviendo pues, como de costumbre. Nadie lo sabe, salvo yo. Mejor así, pienso, conformándome; es lo mejor y lo más sano, porque es mío y nadie más puede comprenderlo tan bien.

He vuelto al lugar. Es curioso ver cómo las piezas se han puesto en orden nuevamente. Cada cosa en su lugar. Ninguna otra casa de muñecas está tan ordenada. Todo lo que transcurrió fue desorden... desorden, caos, estragos, revueltas, motines; maravillosos alborotos por cierto. Ahora es como si se cerrara algo, aunque no muy firmemente. Sólo unos hilvanes disparejos sujetan un poco los cauces de río que se inquietan o se aquietan según el estímulo proveniente del exterior. Esa siempre ha sido mi consigna, no dar puntada sin hilo.

Cerrar un ciclo, ya sea con un fino hilván o con costura reforzada, implica para mí imaginar su redondez y retomar sus inicios, al menos para afirmar la última puntada, el último centímetro de amarre, que se continua de tal forma en que no se sabe dónde empieza, ni menos dónde termina... o si es que termina. Es por eso que me miro por encima del hombro. Es por eso que miro pa' trás. Es por eso que me gusta caminar, para volverme sobre mí misma y mirar el camino andando, ojalá con el Sol poniéndose detrás, bien cliché.

No quiero parar. Seguir, aguerrida, fuerte, cazadora, vehemente. Lo que más le pongo a la senda son ovarios y pies. Algunos creerán que llevo maletas de maquillaje, tacones, ropa, revistas de moda, espejos. Lo mismo da. Ovarios y pies, dije. Los viajes ya no son míos sino de mi memoria; los caminos andados, los cerros, soles, aguas, brisas, arenas, lluvias, cementos, puentes, pehuenes, altares, micros, personas se me mezclan en la cabeza y de repente en la cuchara también. Menjunje aparte son las pieles, olores, carnes, sonrisas, ropajes, lechos, paredes, sustancias, y otros psicotrópicos que me producen síndrome de abstinencia de sólo acordarme... una lenta convulsión adormecedora me invade de sólo mezclar los viajes y brebajes que sintetizan este desorden de vida que tuve mientras pude... y que tendré mientras lo goce.

Hasta que el cuerpo aguante.

sábado, diciembre 01, 2012

Preliminares (o ensayo del discurso maqueteado)


Qué entretenido rabiar contigo -dije-. Sembrarte estrellas en la nuca también.

Como no me entendió bien, me pidió que me explayara. Saber que le interesaba conocer mis ideas me produjo un alegre entusiasmo con el que me lancé a realizar tal tarea. Le conté de muchas cosas que ya sabíamos, incluso colaboró en mi labor. Las buenas noches de música a media luz, adornadas por cervezas de mediana calidad, fueron el primer argumento sólido, y luego pasamos a las irreparables distensiones causadas por las contingencias de nuestras vidas, lo cual nos pareció raro; raro porque las destacábamos justo después de las incontables veladas gratas que pasábamos acompañándonos. A mí también me produjo extrañeza darme cuenta de que la historia la estábamos contando entre dos, mal que mal, quería decir que no todo había ocurrido en mi cabeza. Pronto comprendimos que el Talón de Aquiles no es sólo una traba, también es una parte del pie, y que por lo tanto, contribuye al caminar.

Mientras Saturno atraviese mi casa cinco, habrán dos años y medio de refreno sentimental, y con esa Luna en Leo, la impaciencia se va a apoderar de mí -vaticiné-. Será una tediosa lucha contra mí misma.

Me encantó hacerle reír a carcajadas. Nada fue por azar. Recordé la mucha gracia que le causaban las supercherías como la astrología, el psicoanálisis o la fenomenología. Sigo cultivando esos saberes por curiosidad propia y para que se ría, porque en mi aire esotérico me transformo también: soy un personaje, una ficción versátil y jocosa, que de pronto puede tomar muchas formas, y como en la variedad está el gusto y en la transformación la permanencia... vamo' arriba.
Hay muchas otras cosas que recuerdo, que tengo en mente, y sin embargo me sorprendo con todos los detalles de nuestras anécdotas que mi contraparte recuerda. Parece que se pasó la vida haciendo su vida y a pesar de ello me tuvo allí sentada, esperándole en un rincón de la memoria. Los años no nos han pasado en vano (dices que ahora estás echando cuerpo, yo digo que nunca sabré cuál fue mi mejor época hasta llegar a vieja).

Así me gustaría verte, cuando estás a punto de anochecerte sobre mi persona, mirando el atardecer de verano sin pensar en el resto de los días -le dije, con mucha convicción-. Quiero ser tu tregua, y dejarte ir con el beso adherido a los labios mientas emprendes rumbo septentrional, sin saber hasta dónde ni hasta cuándo.

Te tinca?

Me decidí.


Hoy me levanté con un ideal claro. He decidido enamorarme, porque he decidido creer que amar es una decisión muy profunda y racional. Me voy a enamorar de un hombrecito no muy alto, pero muy grande, al que le gustan mis pecas y mi piel blanca cuando respira a media luz al lado suyo. Él siente una gran predilección por el misterio, por la espera; y yo hasta no hace mucho sentía predilección por las certezas y la inmediatez. Sé que le obsesiona el autoconocimiento, escarbar en todo, no mover ninguna pieza sin pensar en cada detalle y pulir cada maniobra como si se tratara de un producto de la más fina de las artes.

Este hombrecito muere por volver, y yo cada día me desvivo por salir. Las inevitables pugnas de nuestras ideas garantizan el movimiento retroalimentativo de nuestros engranajes, prolongando la historia más de lo que nos parece posible. He decidido que quiero seguir compartiendo esa mirada de asombro, cuando nos preguntamos cómo llegamos hasta aquí, y comentamos que nunca nos pareció posible.

Mi decisión contempla rituales hermosos, solemnes. Uno de los primeros es hacer las maletas, siendo consciente de que he de partir a donde los recovecos del ímpetu me lleven; las hago ligeras porque con los años y los gajes del oficio de viajera he aprendido a prescindir de los cachureos. Le secunda el peinado, ese amarre de cabello medio casual que me hago en las mañanas soleadas, y ya a media tarde me lo suelto para abrigar el cuello, para que el viento resople entre las hebras enmarañadas mientras me buscan la piel, y el deseo. Por último, ritualizo mi caminar: avanzo como una gacela, con una fuerza sagaz, medio seductora... y voy pensando que así mismito como camino es que beso. Recuerdo mis besos extraños y extrañados, mis añorados labios que los kilómetros convertían en imposibles, los distintos, los que despertaban todo y no se aproximaban a nada... ni nada. Enciendo un cigarro, mi último ritual. En mi actitud parezco displicente, aunque mis pensamientos tienen una importancia descomunal: temas de vida o muerte se debaten en mi mente que aún se tambalea entre la asención resignada hacia la adultez juvenil y el idealismo impetuoso de la adolescencia que quedó atrás.

Otros rituales no caben en este orden sistemático: pienso en tatuarme, me ajusto el cinturón del trench, me repaso los labios con fucsia, me cuelgo la mochila, enciendo el SonyWalkman, me salto las canciones que no tienen el mismo beat que mis pisadas. Me he decidido, me he decidido y voy al encuentro, y voy y me encuentro conmigo y con lo nuestro que no sé si es.

Con más actitud que firmeza. No hay pie atrás. Ya decidí. Y decidí esperar a que decidiéramos juntos.

Nos vemos la próxima semana.

jueves, agosto 09, 2012

Oráculo

Primero andariega, luego adherente.
He de pasar por estas tierras como extranjera, siguiendo las normas del lugar que me recibe. Le pregunto al nativo si iba a ser ciego que Dios le dio esas manos, o mudo, porque Dios le dio esos ojos; le pregunto al nativo cómo es la costumbre en sus territorios, y la sigo, adaptándome a ver si logro ser profeta en mi visita al exterior.
Más tarde, tomo plena consciencia de que cada movimiento ha de ser hecho ligado a un otro, otro que no defino ni como cosa ni como persona, pero siento su compañía en este camino. Mi rectitud y mi línea me devuelven lentamente a mi sitio, y si se puede, salgo bien parada de toda esta funcia. 

Hay que prometer, aunque cumplir no esté dentro del plan... todavía.

viernes, julio 06, 2012

Hermoso y desconocido


Has cachado cuando el futuro es superunknown? Yo sí, a cada momento, a toda hora... lo siento. Siento que no sé nada y a la vez tengo el poder de cambiar todo en mis manos... eso porque lo único inamovible son las leyes de la física. Lo social es por eso para mí una maravilla: soy agente, soy actriz social, tengo ese poder transformador en mí.

Desde luego, hay que ampliar esta reducida teoría, a sabiendas de los múltiples hechos que se escapan de ella. Será el camino de la reflexividad y la vigilancia (nada que ver con la vigilia en estas horas que debieran ser de sueño), de abrir los ojos atentamente y pensar: lo miro, lo entiendo, lo aprehendo, lo supero, lo domino, lo transformo.

THAT'S THE WAY!

martes, mayo 15, 2012

Todas las canciones que te canto


Es indudablemente distinta la música que iba escuchando camino a clases en relación a la que escuché de vuelta. Sin embargo, la gran mayoría de canciones van como misiles lanzados hacia el mismo objetivo. Hoy ya no se puede dudar de eso tampoco.

Es que yo tengo claro mi camino, pero otros, con su sigilo, están tanteando terreno. Es probable que hayan mas leones en mi vida, mucho más allá de los que lloran. Lo único que sé es que su oído, por regla general, es agudísimo... y que con un buen piño de canciones, paciencia y reflexión, podré lograr mi cometido... mi noble cometido.


He vuelto a recordar lo que es el altruismo más puro, y no por eso me quiero suicidar, como antes.

Bordado - Camila Moreno.

viernes, diciembre 23, 2011

Tiempo al tiempo

Einstein tenía razón, el tiempo es relativo. No sólo lo es desde la mirada de las leyes de la física (ya que la ciencia es el modo del saber de moda en estos días), sino también desde la perspectiva de las construcciones culturales que hacemos. En fin, es fin de año, y la gente empieza a preguntarse qué pasó, a hacer balances, a comenzar de cero, etc.

Yo por mi parte no creo en el calendario romano ni nada de eso, pero en vista que nuestros tiempos están dados por la estructura cronológica de los egos de los emperadores, también me pongo a hacer cosas parecidas a las que hacen los comunes mortales (hey, ya dije que no era un mortal común, cierto?): estoy en el retroceso de hacer pasar este año ante mis ojos en un par de imágenes, viendo mi verano trabajólico atravesado por enamoramientos fugaces y retornos a la libertad; viendo el inicio de esta etapa universitaria, la carga académica, la toma de consciencia, la fusión de culturas y el aprendizaje gracias a mis pares; viendo el constante análisis de mi propia vida, los remakes, mea culpas, construcciones de identidad, crisis y catarsis; mirando cómo pasa mi existencia rauda rauda, soy dueña de casa, estudiante y trabajadora... soy hija, hermana, amiga, colega, compañera, alumna, y para algunos un imán.

Es desde ese imán que se desprenden las mejores historias de esta bitácora... quién sabe qué depararán los nuevos magnetismos.

Más análisis en la medida que el tiempo lo permita. Ironías de la vida.

martes, agosto 30, 2011

Palabra de doble A (antropóloga y artista)


Cuando salí de casa empecé a hilar versos para un muso que debía morir, pero fue inevitable. Recuerdo haber dicho para mí misma que fue parido al lado de un arcoiris, en un jardín besado por el mar. Recuerdo bien también cómo nació en esta tierra casi mía que estoy alquilando. Calculé que sus 5 soles más mis 9 pehuenes dan como fruto 14 venas de agua fría. Noté que nació en un día en que nacen todos los irremediablemente musos, así que me resigné.

Sus rayos de luz me gustan porque crecen a su suerte. Yo lo vi venir y volar y sonreír perdido; y bueno, me encantó. Hoy vi a una flor venir y subir a los cielos; ella cantaba, yo recordaba su música infinita en una noche larga de esas épicas en torno a un montón de colegas y recordé la cítara que este muso infinito tiene pegada a los dedos. Fue el momento más fuerte, cuando con la conciencia supe que esos instantes, esas noches labradas de oscura bohemia, son recuerdos valiosos que en formato fotograma atesoraré para llamarles juventud.

He comprendido a los días, las horas, los segundos presuntamente malgastados como la riqueza grande que son. Ah, memoria, déjame retenerlo un poco más, a él y todos los instantes en su torno; los quiero amarrar como queriendo amarrarlo a él también.

Bendita juventud llena de él y de otros, llena de imágenes y de imaginaciones, llena de volátiles y sonoras constelaciones.

Volátiles, con cuidado, que es un soplo y se me va a pasar.

viernes, julio 15, 2011

Empujón

El viento sur me empujará hacia el norte.

Que vuelvan los días lindos, como los del comienzo de marzo, cuando podíamos fugarnos a Niebla y mostrarle las bellezas del sur a todos los forasteros. Estoy pidiendo horario de verano, luego pediré días aún más largos, un poco más tarde anhelaré primaveras; llegarán y se nos cernirá encima el mes del no retorno, con un par de cuecas corraleras...

Mi plan ideal es darme a la fuga a mi tierra que tan bien conozco, y avanzar tan septentrionalmente que ya no me quede piel para tantos besos de Sol.

Voy a dejar atrás toda privación. Todo lo que no me fue permitido aparecerá en mis narices, todo lo que no quisiste que yo fuera seré. No quiero ser la copia infeliz de una vida frustrada, no quiero ser como tú, ya es suficiente con el peso de la genética.

Mientras pueda, correré detrás de mi corazón. Y ya que ahora puedo, forjaré mis sueños.
Norte, norte. Es todo lo que en mi horizonte veo.

lunes, junio 20, 2011

De Peligros y Exaltaciones


Míralo de nuevo. Ya no se resuelve el tema pretendiendo ser inmune a tanto encanto, a tanta seducción. Recíbelo. Yo usé esa misma, piensa, y todo lo que haya pasado al rededor de ello vuélvelo, a tu cabeza.

Anoche estabas en el oficio de plañidera, como despidiendo a un amado que se marchó; ayer estabas entre la vida de lo que nace y la muerte de lo que fue, llorando canciones como sonetos de agua salada; entonces, claro, no es sencillo asumir que su figura persiste a tu lado y aún se pregunta por los efectos que han tenido en tí las inclemencias del otoño.

Primera razón del día para encontrarlo sospechoso.

Ve hacia lo que te compete. Hay un camino que recién se inicia y no es una ruta menor; es entonces cuando no deberías distraerte, sin embargo hay miradas transversales en lugares poco cálidos. La mirada te busca. Recíbela, a veces. ¿Mera casualidad?

Segunda razón del día, para dejar de lamentarse como anoche.

Un trabajo que concluye, una imagen que perdurará a la orilla de un par de letras. Brillos y colores llenos de emociones fuertes. Recíbelos, sin revelarlo todo... como nunca conserva tu halo de misterio.

Tercera razón del día, para seguir al acecho de una presa.

Persisto en eso, eso de las semillas que se abrieron hoy día como pupilas nuevas. ¡Qué incierta belleza!

Incierta, incierta, incierta, incierta...

jueves, mayo 19, 2011

Ponerme en las palabras de mi boca

La Clara corrige y dice que estaba claro, y aclara que, claramente, había dicho cosas que estaban más que claras...
... Divago un rato y me pongo a pensar que las Paulas que hacen clases con énfasis en la paulatinidad de lo que deviene, y más rato pienso que yo, cuando haga clases, abordaré a los bárbaros y Bárbaras, con realce de la barbarie y las barbaridades que allí pueda contar.

Ponerme en las palabras de mi boca, como sello de mí... como enseñar pasando el testimonio.
Heme aquí en los primero pasos - y los primeros balazos - de esta carrera.

lunes, mayo 16, 2011

¿Valdrá la Pena?

¡Viva la ruralidad!

Es la pregunta de casi todos los días. Sucede que nos desvivimos por nuestras metas y, de pronto... ¿Cómo estar seguros de que funcionará? Al menos a mí me gustaría a veces -sólo a veces- ser como uno de esos caballos carretoneros que sólo miran hacia adelante y no se preguntan por nada; o bien, si lo hacen, no parecen reparar demasiado en ello.

Quisiera poder hacer como hice muchas veces antes: acometer mi propósito sin siquiera pensar en recompensa alguna, sin desear el más mínimo fruto para mi esfuerzo. Sí, llevar a cabo esas tareas altruístas... demasiado nobles para mi envejecido espíritu.
Sucede que a veces me siento vieja de allí, de ese lugar que rejuvenece con los amores; debe ser que ando buscando eso: volver a tener el espíritu joven, creer que de una esperanza se puede saltar al cielo (volver a creerlo), luchar por causas que algunos dan por perdidas, no perder la capacidad de asombro, no perder la curiosidad.

... Yo misma planteaba que esas eran cualidades fundamentales para que la vida tuviese sentido. No es mi vida un sin sentido, no... es que ya no doy puntada sin hilo nada más.
Debe ser que busco rejuvenecer el interior de otra manera, pues los amores lo logran, y para mi gran amor, el arte, va quedando poco tiempo de la rutina diaria, obviamente, poco presupuesto.
Debe ser que me enredo, en estas ganas, estas ganas infinitas de indagar hasta el fondo, de mirarme al espejo en ninguna agua sino en ese par de ojos que el mar arrastró hasta acá. Debe ser que busco soles en la mitad de una luminaria tenue, que salgo disparada como de una catapulta a causa de un roce. Y como es mi costumbre, quiero certezas, las quiero ahora ya.

Qué fuerte. Hay cosas de mí que están viejas, que quisiera cambiar. Va siendo hora de mudar la piel, sin embargo habré de encontrar el zipper que la abre y la cambia, como primer paso.

Cómo te miro sin mirar futuro, aunque haya puntos a los que no llego contigo, a los que mi imaginación no alcanza todavía. Cómo te miro sin pensarte como respuesta, aunque me origines todas las preguntas.

martes, mayo 10, 2011

La Resistencia.


Resulta que estoy aquí, con esta atadura. Resulta que estamos, atados a esta pseudo-dictadura que mata, poco a poco, a nuestro entorno y en un futuro no muy lejano, a nosotros mismos.

Qué dolor, que pena. Me siento como un Arauco, tengo esta pena grande. Hoy soy como una esponja: agarré el dolor y cual plañidera -sin sueldo- lloro la tierra de aquellos que la añoran y la ven irse, vendida al poder económico, a los peces gordos...

El dinero se acaba... ¿Qué no ven? Se están malogrando a sí mismos, nos están malogrando sin preguntarnos nada y la impotencia se acrecienta... y cómo no, si ni siquiera podemos alzar la voz, siempre esa represión, siempre; porque sí, es una pseudo-dictadura! Volvemos a los '80, no puedo decir nada, me cae mal Pinocho y por decirlo me detienen, por tener conciencia social nos callan, por defender lo nuestro nos violentan. No señores, no es moda, no somos neohippies en la postura de la alegre rebeldía jota jota cé cé. Las cosas van mucho más allá... quizás sea ese el problema: aquellos que tienen el poder en las manos sólo ven las cifras, su cerrado espectro no les deja ver lo que nosotros vislumbramos... y lo peor de todo es que se vislumbra negro.

Con rabia me voy a seguir mi rutina. Con un nudo de impotencia en la garganta, con una yaga en esa parte del alma que ama a la tierra, a mi tierra.

En mí no lo van a detener, yo lo dejo... que avance, que avance...

domingo, abril 24, 2011

Start


Mataría por un delirio de omnipotencia en este momento, de esos que están hechos de enajenación y de poca razón, que criban los obstáculos o pasan por cedazos los pensamientos pesimistas.

Hoy sólo tengo a mi propia racionalidad diciéndome que mañana salga de la casa con la sonrisa como un estandarte al frente de mi vida, que no debo flaquear sólo por una pausa de un par de días; hoy tengo la misma cara y el mismo cuerpo con el que me mostré desde el principio: las cosas son así y desde ese punto de vista la suerte ya está echada. Mañana sólo debo poner más de mi voluntad y resolverme a vivir esta perra vida

miércoles, abril 13, 2011

Despiertenme!

Despiertame Juan, un día en que el clima esté como en mi sueño. Despiertame y aparecete en mi ventana para contarme la firme, la dura. Agárrame de la mano y dime que te equivocaste para que yo te perdone, porque estoy lista.

Despiértame muso pequeñp, para que yo no me acuerde del Juan. Despiertame y critícame por mi innata conducta de acapararlo todo. Regaña. Cuentame la verdad, dime que logré enamorarte y me sentiré completa. Dime que tu mirar y tu caminar bajarán la guardia conmigo, que dejarías las historias construidas en tu tierra para dejar acá el corazón.

Despiertenme todos... estoy como en un sueño. Tengo la historia del recuerdo, la historia de un amor cobarde. Tengo la historia de un amor pleno y realizado (al que no me referí porque le dí puerta ya). Tengo una historia prometida, una historia que está ahí al borde de ser y no ser.

Ya casi me muero y no llevo nada de espera. Por eso a dormir. Y cuando despierte, quiero las respuestas.

martes, abril 12, 2011

Landscape o Entrada para Construir la Otredad

Me miro, los miro... y me completo.


Te sientas en clases y te preguntan qué viniste a buscar acá... ¡te encantaba esa clase hasta que preguntaron eso! Quisiste entonces parafrasear a Huidobro y decir:

"Profesora, volví a la Antropología huyendo del reino incalculable, de ángeles prohibidos por una traición..."

Mucha gente llegó buscando cosas. Tú sabes que llegaste con las manos tan vacías como la esperanza. Afortunadamente también sabes que ya no saldrás de ahí con las manos peladas, salgas ahora o nunca.
Es sólo que no podías evitar entristecerte. O al menos, sentirte un poquito compungida: no por haber elegido este camino sino por recordar que no fue un camino precisamente elegido.
Yo he decidido dar testimonio de tu vivencia, como narradora omnisciente, como ajena pero conociendo a fondo, como otra; es que me estoy constituyendo como otra, estoy constituyendo a los otros y por sobre todo me constituyo a mí a través de ellos, como ya han presagiado que sucederá.

La vida habría sido diferente, es obvio; sólo no me quiero enterar de que podrá haber sido mejor.
Es que no me imagino algo mejor que este presente no escogido.